Asamblea constituyente
Es imposible entender una Constitución sin analizar los factores reales de poder que actúan detrás de esta y que le han dado origen.
En el caso de la Constitución de 1972, la misma surgió al calor de un golpe de Estado militar y sirvió para legitimar el dominio castrense sobre el resto de la sociedad, convirtiéndose así en una Carta Magna verticalista y autoritaria.
A través de diversas épocas, los panameños hemos querido dotarnos de una Constitución realmente democrática, pero los gobiernos sucesivos han hecho caso omiso de esa aspiración, o bien se han conformado con parches legislativos y que en nada resuelven el problema constitucional.
Por ello, la promesa electoral –incumplida- del mandatario Juan Carlos Varela de llamar a una asamblea constituyente despertó la ilusión de que al fin el país, a través de una constituyente elegida democráticamente por los panameños, podría dotarse de una nueva carta fundamental.
Empero, Varela no cumplió y ahora sale hablándole al país de que ha nombrado una comisión para estudiar nuevas “reformas a la Constitución”, qué va, señor presidente, el pueblo no aguanta más “parches constitucionales” queremos una nueva Constitución.
Es por ello, que la iniciativa del movimiento “Constituyente Va”, que recoge firmas para llamar a una asamblea nacional constituyente por iniciativa ciudadana, debe ser respaldada por todos los panameños.
Pese a que Varela no le cumplió al pueblo panameño por miedo a que lo mandaran para su casa, porque hasta eso puede hacer una constituyente elegida por el voto popular, nos toca a los panameños luchar por una nueva Carta Magna que dote al país de instituciones realmente democráticas.
Basta de parches mal pegados, constituyente es lo que quieren los panameños para adecentar de una vez por todas a las instituciones públicas.
