Opinión - 30/1/15 - 12:00 AM

Ayer

Por: Milcíades Ortiz / Catedrático -

T uve que morderme la lengua para no hacer un comentario que podía causarme hasta un arresto. Estábamos en el cruce de Boquerón y Alanje, en Chiriquí. La policía había hecho un retén que causó un pequeño tranque. Pedían la licencia de conducir. Le comenté a mi esposa que iba a decirle al policía: “que por qué no hicieron eso el día de ayer”. A lo mejor habrían evitado el accidente de un bus conducido por un joven, en el que fallecieron 6 personas en esa provincia. Ella me aconsejó que me quedara callado para evitar alguna situación incómoda que afectara el resto del viaje.

Apreté la boca y aferré mis manos al timón para estar en silencio… pero mi mente no podía quedarse callada, pensaba que de poco valen conferencias de prensa tardías para hablar de acciones que han debido tomarse ¡ayer!, y no después de muertos y heridos. Quería preguntar “¿dónde están los policías del Tránsito que no se les ve en sitios como en la vía hacia el puente Centenario?”. Allí ocurren accidentes por la alta velocidad de autos de toda clase. A veces pareciera una pista de carreras y por las tardes son famosos los enormes tranques causados por los que van hacia sus casas en el interior.

Igual sucede con las escuelas de manejo. Es conocido que algunas no son exigentes y el alumno consigue su licencia y todavía le falta para poder manejar en este tráfico endemoniado. Si hacen falta unidades en el tránsito para revisarlas, que se consigan. Al panameño no le va a preocupar mayor personal y recursos en el Tránsito si se evitan accidentes… aunque pareciera que nunca serán suficientes las advertencias y multas para aquellos choferes irresponsables. Recuerden que un vehículo se convierte en un arma mortal si no es conducido de forma adecuada. Pero…

Nadie me convence de que tantos millones y tecnología de la Policía no se puedan evitar esas largas filas de autos. Ahora descubrieron ´el agua tibia´ de la existencia de algunos conductores irresponsables de buses y camiones, realidad conocida por muchos. ¿Deben morir nuevamente personas en Panamá por la falta de prevención? Así sucedió hace meses con las inundaciones del río Chiriquí Viejo. “¿Por qué no monitorearon los embalses que causan las cabezas de agua?”. A propósito, en Cerro Punta se comenta que una persona vio el embalse en la montaña y avisó, pero nadie le hizo caso.

Por lo visto, ciertas autoridades panameñas no conocen la palabra prevenir.