Opinión - 12/5/15 - 01:00 AM
Bajar la guardia
E n la travesía que toca recorrer, el ser humano está expuesto a diversas pruebas; unas son superadas, otras no, y algunas se superan con dificultad. Este caminar por la vida permite acumular experiencias y advierte de lo necesario que es tener precaución, y a la vez ser perseverante, pero sobre todo, vivir sanamente cada instante, como si fuera el último.
En esas pruebas que la vida presenta, están aquellas que inciden en la salud, y me refiero a estas específicamente, pues si no hay salud, de qué sirve contar con empleo, dinero, y otros elementos, incluso, aquellos que surgen de la vanidad del hombre, si no se cuenta con las condiciones mínimas para disfrutarla.
Conservar una buena salud es prioridad. Ahora, surgen interrogantes: ¿qué haces para conservar en buen estado tu templo sagrado? ¿Consumes alimentos sanos? ¿Cómo cuidas de él? Esto es con respecto a lo que se consume y qué tan bueno es para el organismo; también es necesario estar consciente de que estamos expuestos a microorganismos que se denominan bacterias y que su efecto en los seres humanos puede ser fatal.
Hace unos años, en mi Panamá, el país de las oportunidades, los hospitales se vieron afectados por bacterias que provocaron defunciones de personas inocentes que asistían a los nosocomios para realizarse procedimientos; se llegaron a suspender las cirugías, y se alertó a la población. Ante este hecho, inmediatamente se implementaron acciones para hacerle frente, como jornadas de limpieza, y se colocaron detergentes antibacterianos en lugares accesibles, para uso del público, entre otras acciones inmediatas. Pasado el periodo crítico, se observa que estas medidas de precaución no se han continuado, cuando el público se había concienciado, ahora los vemos presionando envases que no tienen desinfectante para manos; se ha bajado la guardia en cuanto a este tema.
Igual sucede con las personas que han estado delicadas de salud y una vez se sienten mejor, bajan la guardia y no siguen las indicaciones médicas; sin considerar que les puede sobrevenir una recaída y esa sí pudiera ser fatal.
Ante las pruebas que se viven a diario, se hace necesario ser constante y perseverar, no se debe olvidar que el ser humano, por naturaleza, está expuesto a situaciones que afectan su salud y ponen en riesgo la vida, de manera que no está permitido bajar la guardia.
