Basta ya de corrupción
Antes de abordar este tema, quiero apelar a los principios y valores fundamentales de todo ser humano. Observo cómo la maldita corrupción disfrazada en diferentes
Antes de abordar este tema, quiero apelar a los principios y valores fundamentales de todo ser humano. Observo cómo la maldita corrupción disfrazada en diferentes formas toma cada día más beligerancia en nuestra sociedad.
Es tan aberrante e indigno, cómo algunos empresarios y políticos de alto y bajo perfil dejan al descubierto su linaje, que la corrupción sí paga, en detrimento de los más necesitados de nuestro bello Panamá, y en especial de nuestros niños, jóvenes y personas adultas mayores de Darién, mi provincia, quienes necesitan de mayores oportunidades en lo referente a la salud, educación, vivienda, falta de atención y mantenimiento a la carretera y caminos de producción de la provincia olvidada por los gobiernos que en su momento deben actuar con transparencia y honestidad con los recursos del pueblo. Veo con tristeza a diario cómo personas de estratos humildes de mi provincia salen a implorar y a pedirle a la ciudadanía que le brinde su apoyo, para hacerle frente a la problemática de salud que presenta algún familiar, para una operación ya sea en Panamá o en el exterior. En cambio, observamos cómo a través de diferentes medios informativos sale a relucir la danza de los millones, la sociedad en su conjunto espera que la administración de turno, mande señales positivas de que se va a trabajar e impulsar proyectos y programas de carácter social. Para beneficio del Pueblo Primero.
Sería interesante ver que los tres órganos del Estado empiecen a cumplir la Ley y la Constitución, y que se tomen iniciativas para eliminar toda clase de prebendas y beneficios hacia el Órgano Legislativo, y otros funcionarios con mando y jurisdicción, es el momento que cumplan con sus funciones específicas de fiscalizar y legislar para los más humildes de este país. ¿BASTA YA DE CORRUPCIÓN?
