Opinión - 11/1/16 - 12:00 AM
Bastante
Hace años, había una frase que señalaba que "Panamá es un país chiquito... ¡pero bellaco!". No solamente en ciertos deportes nuestro país ha tenido cantidad de campeones mundiales. Han recibido distinciones jóvenes en ciencias y otras actividades de la sociedad. Ahora me entero de que somos el segundo país en Centroamérica... en el consumo de alcohol. El primero es Belice, una nación que muchos no conocen.
Hay que añadir en nuestras distinciones que por años hemos tenido la mejor economía de la región. Varias veces, organismos internacionales han dicho que nuestro país es uno de los mejores sitios para que vivan los jubilados. A veces la politiquería puede indicar que estamos a punto de un "estallido social", realmente somos un pueblo pacífico en comparación con otros.
Revisando el informe de los "chuposos" de Centroamérica, nos enteramos de que todo panameño mayor de quince años, al año toma un promedio de más de once litros de guaro. Esas son estadísticas porque conozco gente que esa cantidad se la chupan en pocos días... y otros que no toman licor. Un dato que demuestra el "modernismo" de nuestra población es que las mujeres toman más licor que otras de la región. Podrá ser "igualdad femenina", pero en lo personal, no me agrada.
A esto hay que resaltar que somos uno de los países "más felices del mundo", aunque Ud. no lo crea. A lo mejor es así porque "ahogamos nuestras penas" en licor. O tenemos tan buen alcohol que es un gusto "meterle al frasco", como dirían algunos en Pacora, donde las fiestas de barrio son frecuentes. Tomar licor puede ser una actividad social, pero también convertirse en una pesadilla. Si no se tiene control, se caerá en excesos lamentables. Eso lo saben los policías "pescadores de borrachos", que persiguen con el "guarómetro" a más de uno que se pasó de copas.
Es una leyenda urbana (cuento popular) que en la región de Azuero no hay tantas enfermedades de los pulmones porque toman licor con leche (fuente de calcio y vitaminas). Estadísticas de accidentes de tránsito, que como periodista conocí hace más de cuarenta años, indican que muchos accidentes de tránsito de la época eran por las borracheras. También incidentes de violencia doméstica son causados por borrachos. Pero ellos "siempre dicen la verdad" (¿?). Ausencias del trabajo las provocan las "jumas". Dice el Cholito Mesero del viejo café de Santa Ana que los panameños también somos campeones en... ¡bochinches!
