Betania no es un caos
En la edición del “Diario Critica” del pasado domingo 2 de abril de 2017, se publicó en la columna “Comentarios”, un artículo del periodista Roberto Morelos titulado: “Betania, un caos”. En el artículo se hace referencia a una serie de problemas y necesidades no resueltas, que –sin lugar a dudas- afectan la tranquilidad, sosiego y la calidad de vida de los residentes del corregimiento de Betania.
El Sr. Roberto Morelos hace alusión a publicación del conocido Grupo Cívico BEPATE, aparecida en su Boletín de marzo 2017. Fueron diversos los temas planteados por el grupo BEPATE y que fueron reproducidos en la columna “Comentarios” del prestigioso diario de circulación nacional.
Betania, con una extensión de 8.6 KM2 y una población que supera los 50 mil habitantes distribuidas en 34 sectores, es una de las zonas que goza de mejor calidad de vida en la ciudad capital, por lo que mal se puede generalizar diciendo que toda Betania es un “caos”, por problemas que afectan específicamente a un sector de esta comunidad.
Según el diccionario, caos significa ausencia de orden alguno, circunstancia que hace difícil, por no decir imposible, establecer relaciones de causalidad en un sistema que se establece como caótico. Señor Morelos, por muchos problemas que enumere BEPATE en su boletín, usted sabe bien que esta no es la situación de Betania.
Como en toda comunidad existen problemas como el arreglo de calles, carros “chatarra” estacionados en las calles y aceras, recolección de la basura, tragantes pluviales que han colapsado, tuberías de agua potable rotas, permisos para restaurantes, cantinas, zonificación y otros, pero debemos aclarar que estos son responsabilidad del Gobierno Central y las entidades correspondientes.
A pesar de esto, la junta comunal ha enviado notas, e incluso, ha sostenido reuniones con funcionarios de alto nivel de las diferentes instituciones para plantear las necesidades y problemas que confronta el corregimiento de Betania, en aras de lograr soluciones y respuestas en el menor tiempo posible.
El corregimiento de Betania se ha convertido en los últimos años en “polo de desarrollo”, por algo se le conoce como “el ombligo de la Ciudad”. Es un lugar atractivo para inversiones privadas, como bancos, restaurantes y diversos negocios.
Este crecimiento ha ocasionado problemas con el abastecimiento de agua potable, drenajes pluviales, aseo, transporte, estacionamientos, servicios comunitarios, ruidos, necesidad de obras de infraestructura física y sanitaria, entre otros.
Actualmente, la Empresa Contratista Viguecons Estevez ejecuta un proyecto de “Mejoras al Acueducto y Alcantarillado del Corregimiento de Betania”. Esta obra ha afectado en gran medida a los residentes del Camino Real de Betania, y en su ejecución se han producido roturas al pavimento, a las aceras, entrada de negocios y residencias y ha complicado la movilización de vehículos y personas, pero esto es un problema momentáneo.
Los problemas adicionales señalados por BEPATE son del conocimiento de la Junta Comunal de Betania, y muchos de ellos han sido resueltos, a pesar de las limitaciones en cuanto a recursos humanos, materiales y financieros.
Es el caso de la colocación de más de 200 resaltos que han sido solicitados por residentes en diversos sectores. Igualmente, se realiza la poda de árboles, como mantenimiento preventivo para evitar que árboles que han crecido en exceso o que están enfermos afecten la vida y bienes de los residentes, se hacen fumigaciones constantes para eliminar criaderos de mosquitos, jornadas de salud, seminarios y talleres de capacitación, mantenimiento y conservación de parques y áreas verdes y apoyo dinámico al Programa Basura “0” para crear una cultura del reciclaje, por señalar algunas acciones de un extenso programa de trabajo realizado en los últimos 3 años.