Opinión - 20/11/15 - 12:00 AM

Bulto

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

La señora comentaba con un grupo de conocidas que los hombres son malos, mentirosos, aprovechadores, etc. Justificaba sus críticas diciendo que tenía cuatro hijos de padres distintos… y ninguno le pagaba pensión alimenticia ni se preocupaba por ellos… Yo estaba cerca del lugar. Escuchaba la charla, aunque no tenía nada que ver con el grupo. Llegó un momento en que no pude controlarme. Pedí permiso al grupo. Dije: “Señora: acepto que su primer hombre la pudo engañar. También hasta el segundo. Pero ¡el tercero y el cuarto no! Ud. ya tenía experiencias negativas y ha debido evitar que la engañaran otra vez”. Hubo un silencio pesado. Algunos me miraron mal. Di excusas y me fui. No es la primera vez que pierdo el control al escuchar disparates para justificar una conducta negativa. Hay de todo en esos asuntos. Existen casos de señoras que logran pensión alimenticia de todos sus hijos y viven de ellas. Una vez una dama gastaba la pensión en su nueva pareja y el hijo casi ni comía, vestía mal y lo iban a botar de la escuela por deuda. Tengo años que como sociólogo les digo a mis alumnos que tengan cuidado con las relaciones sexuales que terminan en embarazos. “Por lo general, el varón sale huyendo de su responsabilidad y la mujer… ¡queda con el bulto!”. Pero parece que no han sido efectivos los consejos y las advertencias. Las frías estadísticas nos dicen que en los primeros seis meses del año pasado hubo por lo menos cinco mil quinientos embarazos en adolescentes y niñas. Setenta eran de primaria. Mil doscientas estaban en los primeros años de secundaria. Sería “llover sobre mojado” preguntarnos qué le está pasando a nuestros niños, que están haciendo cosas que antes eran solo para mayores. Mientras tanto, los expertos discuten si hay que dar clases sobre sexualidad… No tengo datos estadísticos acerca de en cuántos de estos embarazos el varón se hace responsable de lo que hicieron los dos. Menos si se logra formar una familia. Así que se supone que la mayoría de estos embarazos precoces dan lugar a familias incompletas, traumas, malos pensamientos sobre las familias y el comportamiento de los varones… Llama la atención que esta situación tan negativa parece no lograr mayor atención de la comunidad. A veces interesan más los Carnavales. Por cierto, en estas fiestas ¡aumentan los embarazos!