Canal y sobrecostos
El anuncio de que las filtraciones detectadas en el tercer juego de esclusas y ahora el pago de sobrecostos ya pagados por $1,117 millones y reclamos pendientes por $3,400 millones, mueve a una profunda preocupación y reflexión.
Todos estos elementos por podrían demorar la apertura comercial de la expansión del Canal de Panamá hasta seis meses más de lo previsto y por ende poner en aprietos la economía del país de hecho en una recesión en diversos sectores y que centra su mejoría en los ingresos que generaría una vía ampliada que permita el paso de grandes barcos que hoy no pueden utilizar esa ruta.
Luego de varios atrasos, la fecha de apertura del Canal ampliado fue fijada para abril de 2016, sin embargo nuevos contratiempos vaticinan que la fecha sería cambiada con la consiguiente preocupación de la comunidad marítima internacional.
Como bien reza un viejo slogan "el mundo nos mira" y esa mirada de la comunidad internacional, hacia las obras de ampliación se ha convertido en una mirada crítica y de preocupación ante tantos atrasos.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el propio gobierno nacional deben poner mano dura con el contratista del Grupo Unidos por el Canal y decirle de una vez por todas ¡basta de retrasos!
De igual modo, la actual y la anterior administración del Canal deben rendir explicaciones veraces a los panameños en torno a ese proyecto, porque queda la sensación de que la información la brindan por cuenta gotas y toman de tontos a los panameños.
Aquí una pila de exfuncionarios están bajo prisión o investigados por presuntos sobrecostos que en comparación con los pagados por la ACP son una bagatela, pero el Ministerio Público, la Contraloría y la Presidencia de la República, miran hacia otro lado.
