Opinión - 14/12/14 - 01:25 AM

Capira necesita plata… pero

A pesar de que Capira cuenta con Quesos Chela, único lugar desde el Puente de las Américas hasta Sambito, Chiriquí, en donde se pueden bajar los turistas

Julio César Caicedo Mendieta.

A pesar de que Capira cuenta con Quesos Chela, único lugar desde el Puente de las Américas hasta Sambito, Chiriquí, en donde se pueden bajar los turistas nacionales o extranjeros del ómnibus a mear o cagar, como lo exige el último estatuto reformado de los derechos humanos, no existen suficientes negocios que tributen lo necesario, ni para recoger la basura. Y Capira tiene ese atractivo de las empanadas, los quesos y el chicheme, en un lugar agradable y sano, porque Emilio Ho escuchó unos de mis programas radiales de naturaleza, que mantenemos desde hace 30 años, los últimos 15 en Radio Sonora. Emilio me criticó que mi evento radial era bonísimo para cuando las abuelas les planchaban los pañuelos a los viejos, pero aceptó nuestra ponencia de aquella vez, cuando expusimos que el turismo requiere de sanitarios limpios, amplios y cómodos, para que haya éxito y los visitantes se vayan contentos de nuestro país y regresen de ser posible a los mismos puntos.

¿Qué otros negocios podrían darse en Capira que generen empleos y tributen al Municipio? ¡Sembrar yuca y ñame para que se llenen la panza los chorreranos! Sería bueno a gran escala, pero los abuelos de Lídice que los cosechaban en tierra colorada y luego los untaban con lodo de tierra negra ya se murieron y los pelaos de ahora solo escuchan regué mientras se acicalan el corte de Neimar. Bueno sería invitar a la compañía que capta el agua en Valdesa, Aquaçai, que exporta millones de litros, a que hiciera un amplio salón llamativo entre Villa Carmen y Villa Rosario, para que los turistas tomasen agua de los subterráneos del Trinidad, que sabe a aguacate de mono, ¡no tiene sabor, pero es rica! Bueno también sería una cooperativa que haga ron con cañas de Santa Rosa, San Isidro y Cermeño, tengan la seguridad de que toda Jamaica y los adinerados de Alabama, Angola y Turbaco (Colombia) no saldrían de La Pita, Villa Rosario y el Perequeté buscando ese enloquecedor sabor que dan los caldos de caña de ese lado capireño, sabe a ron de isla.

Capira tiene un presupuesto de un millón doscientos mil dólares, pero el respaldo financiero no lo van a conseguir aumentando los cánones establecidos ni imputando a los pollos ni a los millones de aves peregrinas que por allí pasan todos los años en los meses de octubre y noviembre.