Carteles...
La reunión entre el mandatario Juan Carlos Varela y el Presidente de la Asamblea Legislativa, Rubén De León, dejó al descubierto como el propio jefe del Ejecutivo lo expresara: la existencia de redes delictivas en distintas instancias de la administración pública.
Hay que tomar medidas y que sean urgentes antes que los grupos de narcotráfico puedan afianzar sus dominios en las distintas instancias gubernamentales, pero es necesario actuar con mucho cuidado para que estas medidas no se conviertan en foco de injusticias.
Hay una realidad que dentro del mundo criminal existe una división del trabajo en la que el nivel más bajo es el de "los borrigueros" y el más alto de los "cocotudos", es por ello que cualquier medida de profilaxis gubernamental debe ir destinada a golpear a los altos mandos que dentro del engranaje gubernamental andan en malos pasos.
Que no vengan con el cuento que destituyeron a un chofer, una secretaria o un aseador porque actuaba al margen de la ley.
Lo que la opinión pública quiere es que se agarre a los que están detrás del asesor de la Asamblea que agarraron con un kilo de cocaína o la funcionaria del despacho de un diputado, que apresaron con casi un millón de dólares en efectivo.
Ya anteriormente se engañó al país con el slogan de que "caiga quien caiga", lema que no se aplicó a los allegados del gobierno que delinquen, ya que la justicia en Panamá es selectiva.
Ahora que no nos vengan con el cuento que van a perseguir a los narcofuncionarios y solo caerán pescaditos mientras que las tintoreras se codean al más alto nivel.
