Opinión - 27/11/14 - 12:43 AM

Cierren el PAN

Redacción

El anuncio hecho por el mandatario Juan Carlos Varela de que el llamado “Programa de Ayuda Nacional” (PAN), no será cerrado, sino reformado, genera serias dudas y preocupación sobre las motivaciones que tenga el jefe del órgano Ejecutivo para sostener esta institución que se ha convertido en piedra de escándalo y amenaza con seguir siéndolo durante toda su administración.

La afirmación de Varela contradice una de sus promesas de campaña de que esa institución en la que, indudablemente se han dado irregularidades, desaparecería del organigrama de la administración pública.

Pero hay una realidad inocultable y es que los candidatos panameñistas también se beneficiaron con los fondos del PAN. Tanto los que ganaron como los que perdieron, recibieron cerca de $50 millones.

Es por ello que constituye un acto de doble moral e incluso de hipocresía política, que el Ministerio Público haga investigaciones selectivas relacionadas con estos escándalos y no llame a declarar a los actuales funcionarios, ex funcionarios y diputados del partido gobernante, quienes también recibieron millonarias partidas.

Al afirmar Varela que no va a clausurar el PAN deja abierta la puerta para el clientelismo y la corrupción rampante en las elecciones del 2019, donde sin duda el desacreditado organismo será utilizado para mantener el clientelismo político a través de partidas y donaciones.

El PAN no debe existir, porque es un organismo creado para obviar los pasos de las licitaciones, que si bien son burocráticas, es una mejor opción que las compras directas.

Tal como lo dijo el exgobernante Ricardo Martinelli, el PAN debe de ser cerrado, no reformado, ni trasladado. Cerrado, eso es lo que quieren los panameños y toda indica que Varela no se atreve a hacerlo.