Opinión - 10/4/15 - 12:00 AM

Cómo es la seguridad en una cumbre

Por: Redacción / Crítica -

No cabe duda de que la presencia de figuras del relieve de los presidentes de Los Estados Unidos, Cuba, Venezuela, Colombia y otros en cuyos Estados se viven momentos de incertidumbre política, económica o social, tiene que ser un aspecto muy importante en la organización de seguridad de la cumbre.

La seguridad tiene que ser un esfuerzo colectivo, y casualmente producto de la coordinación previa es que deben definirse los dispositivos de seguridad que exhibirán los mandatarios foráneos que nos visitan, en todo caso, debe de haber un coordinador general (Panameño), quien es la persona responsable de toda la Organización de Seguridad y con quien tienen que coordinar los jefes de Seguridad de estos gobiernos. Ellos no pueden o no deben hacer nada más allá de lo que previamente se haya coordinado y fuera autorizado, ya que esto podría provocar caos y confusión en caso de producirse una situación de riesgo o peligro.

Se debe haber contado con el tiempo suficiente para coordinar qué hacer en caso de que surgiese un evento de riesgo o una amenaza y cada cual debe estar claro en cuál ha de ser su rol en ese momento.

La llegada de los dispositivos de seguridad de otras naciones a Panamá no tiene un tiempo definido, esto va a depender del criterio de los equipos de cada mandatario y de los enlaces que hagan con el coordinador de Seguridad Nacional. En muchos casos se envían equipos de Avanzada y de Inteligencia hasta con seis meses y más de anticipación, mucho más cuando se trató de gobernantes de alto perfil (caso Estados Unidos, Cuba, Venezuela).

Muchos países toman en cuenta la condición de seguridad/riesgo país, las amenazas existentes o la existencia de información de inteligencia sobre riesgos para establecer su estrategia. Por ejemplo, para la Cumbre Iberoamericana que se realizó en Panamá en el gobierno de la mandataria Mireya Moscoso, los equipos de Seguridad cubanos estuvieron aquí con casi seis meses de antelación.

Es probable que en el caso de Luis Posada Carriles los cubanos sabían de antemano los planes de un atentado contra Fidel Castro. Es casi seguro que tenían todo bajo control y sabían de todos los movimientos de los anticastristas.

En esa ocasión hubo falla en la Policía de Turismo en el tema de las inspecciones de los hoteles, porque los cubanos habían entregado con anticipación el nombre ficticio que utilizaba Posada Carriles y con el cual se registró en un hotel de El Cangrejo, pero no fue detectado, pese a que se retiraban las listas de los hoteles y se les había entregado a ellos todos los nombres de los supuestos golpistas.

Factores a tomar en cuenta

Para la prevención contra cualquier amenaza o atentado hay que tomar en cuenta varios factores:

1- Un servicio de Inteligencia y manejo de riesgos muy profesional que permita identificar con anticipación estas amenazas y que también tenga la capacidad de obtener información en tiempo oportuno para prevenir situaciones de riesgo.

2- El intercambio de información apropiado de los organismos de seguridad nacional con los de los países que nos visitan, principalmente con aquellos más vulnerables a estos riesgos. Los extranjeros deben saber que sus pares anfitriones son responsables y serios en el manejo de información SECRETA o RESERVADA.

3- Los dispositivos de seguridad y de control, tanto previos como al momento en que va a darse el evento, deben funcionar de forma sincronizada sin dar paso a un solo elemento que vulnere esos controles. Se ha tenido el tiempo suficiente para censos en las zonas de operación, identificación apropiada de todas las personas tanto nacionales como de otros países que estarán relacionadas a cualquier actividad de la cumbre, control y rastreo de explosivos o armas en los puntos críticos, por ejemplo).