Opinión - 26/1/16 - 12:00 AM

¿Cómo te expresas?

Por: Yadira Roquebert -

 

La manera y forma como te expresas es fundamental para hacer llegar tu sentir. Mi Panamá, el país de las oportunidades, es sitio de estancia para muchos extranjeros que por la naturaleza de su procedencia, muchos desconocen nuestras tradiciones, idiosincrasia, y hasta nuestras leyes y disposiciones legales que son, en todo caso, lo que hace que sea una nación de paz, respeto y tolerancia.

 

En una ocasión, un grupo de personas esperaban en un banco extranjero que les atendieran. Había pocos panameños; más colombianos, venezolanos, indostanos y hasta europeos, que hacían la gran mayoría que esperaba atención. Todos en silencio aguardaban su turno, hasta que un panameño irrumpió para llamarle la atención a un Indostano porque estaba haciendo uso del celular. En ese momento, el nacional, quien vestía un suéter de la selección panameña, tenía toda la razón de recordar que en un establecimiento bancario, por seguridad, no se puede hacer uso del celular. Sin embargo, la forma como lo dijo molestó a los extranjeros y también a unos paisanos que manifestaron su incomodidad.

 

En esta ocasión, el panameño tenía toda la razón, pero la forma como lo dijo provocó desagrado entre los clientes. Incluso, uno de los nacionales dijo: ¡Qué falta de educación, como se va a expresar así! Una extranjera agregó: Ojalá nunca tenga la necesidad de salir de su país. Yo, sentadita al lado de una venezolana, coincidimos en que no es lo que digas, sino la forma como lo digas.

 

Reitero, el panameño tenía toda la razón, quizás la espera controló en aquel momento sus emociones; también, pudiera ser que la presencia de extranjeros lo haya predispuesto a pensar que con una llamada al celular alertarían a otros para robar en el banco, son solo suposiciones. Los encargados del establecimiento bancario lograron calmar a tiempo los ánimos, brindándole atención casi de inmediato al panameño, mientras el seguridad ponía orden.

 

La comunicación efectiva siempre debe predominar, con el fin de lograr una relación armoniosa; todos no podemos pensar ni actuar igual, pero debe privar la prudencia. Por diversas circunstancias vivimos en una nación que es escogida por extranjeros, hagámosles cumplir nuestras leyes y reglamentos, pero con respeto, no conocemos su travesía ni su añoranza, seamos buenos anfitriones, y frente a ellos demostremos educación y cultura al expresarnos.