Compras
Es común encontrarse en los pasillos de los supermercados a los hombres haciendo las compras hogareñas.
Hay quienes asisten con sus hijos o hijas, prácticas que fueron antiguamente de las madres, cuando el totalitarismo machista era dominante.
Esto puede demostrar que existe un avance en el desarrollo de la igualdad en las responsabilidades del hogar.
No obstante, es posible que esta situación obedezca a las compras compulsivas de las damas y a la necesidad de controlar el presupuesto.
Psicológicamente, los hombres responsables somos más lentos que nuestras parejas para buscar el mejor precio.
Esto es interesante porque la transformación de la conducta humana parece estar comenzando en las actividades domésticas.
Por tanto, los hombres del mañana deben aprender a lavar la ropa, a plancharla, a cocinar y atender a los hijos.
Un ejemplo que podemos traer a colación es el que da Alemania donde, luego del nacimiento de los hijos, se ofrecen capacitaciones para la pareja.
Poco a poco se irá acabando la época en que las mujeres cargaban con la responsabilidad a la que se ven sometidas al atarearse más de diez horas al día, entre su empleo y las responsabilidades domésticas.