Compromiso educativo
Ayer se inició el año escolar con amenazas de alerta por parte del personal docente de algunos centros educativos, que registran limitaciones en su infraestructura para recibir a la población estudiantil. Realmente es un tema de nunca acabar, pareciera que no existe un programa de planificación que se ejecute para darles atención oportuna a las escuelas y colegios.
Con el inicio del periodo escolar, nuevamente los padres de familia ponen en manos de las autoridades educativas y de los docentes, la educación de sus hijos, y exigen cada vez más que sea de calidad; sin embargo, es oportuno resaltar que el proceso de enseñanza aprendizaje que desarrollan los docentes en el aula debe ir acompañado de la promoción de los valores en casa y de la presencia constante del padre de familia en el plantel donde sus hijos estudian. Se trata de un compromiso de parte y parte, así todos juntos trabajan por un fin en común: la llamada excelencia académica.
Con respecto al personal docente, es oportuno recordarle que el arte de enseñar implica mística y vocación. Que además de impartir su asignatura, también hay que reforzar los valores éticos y cívicos en los estudiantes; y digo reforzar, pues se supone que la base se suministra en el hogar.
Espero que en este año haya un compromiso educativo, en el que los padres de familia se involucren más en la educación de sus hijos y que se note su presencia en la escuela, pues es necesaria para el aprendizaje de sus acudidos. Los educadores por su parte, demuestren que existe responsabilidad en la formación académica de la juventud, y que los intereses gremiales y las luchas salariales no sean condicionantes que afecten el proceso de enseñanza aprendizaje.
Qué tal si las autoridades educativas de mi Panamá, el país de las oportunidades, este año escolar que se inicia, planifican con tiempo el programa de reparación y mantenimiento de las infraestructuras escolares. Quizás un Viceministerio de Infraestructuras realice oportunamente la evaluación y reparación de los centros educativos. No dudo de la capacidad y profesionalismo de los entes que integran el Meduca, pero, por favor, no permitan que este año escolar transcurra como los anteriores, cuya norma son las huelgas y amenazas de paro, y que no sea el estado de los planteles el sustento de estas decisiones. Que este año escolar sea diferente y predomine el compromiso de los entes involucrados.