Corrupción, selectividad y persecución
Si alguien tenía alguna duda del carácter perseguidor y político del Ministerio Público, solo tiene que ver las últimas decisiones tomadas por la procuradora Kenia Porcell, al ordenar conducción, relacionadas con el escándalo de Odebrecth, de una serie de figuras, todas vinculadas de una u otra forma a la administración anterior. Pero al mismo tiempo suspenden las investigaciones del escándalo que destruyó la imagen del país: los Mossack Fonseca Papers.
Llama la atención que dentro de las supuestas investigaciones que dicen realizar sobre el caso de la constructora brasileña no se menciona por ningún lado a los artífices de la llegada de la misma al Istmo, que se produjo de la mano del presidente Martín Torrijos.
Tampoco dicen nada de los panameñistas que estuvieron en el Gabinete del gobierno de Ricardo Martinelli, ni del actual gobierno, que ha contratado obras multimillonarias con Odebrecth, a esos no los tocan.
Lo cierto es que las órdenes de conducción giradas van de la mano con el proyecto de ley 245, que busca que a cambio de supuestas confesiones, se archiven “ipso facto” las causas penales contra implicados en delitos de cuello blanco.
Buscan, por un lado, proteger a algunos y, por el otro lado, echar al agua a otros, y qué casualidad que los únicos que tiran al agua son a los allegados al gobierno anterior, que no pueden negar que en cinco años construyó más infraestructuras públicas que todos los gobiernos de la era republicana juntos.
Pero también hay otro elemento, y es que al estilo del circo romano le quieren dar “pan y circo” al pueblo, ya que para hoy está prevista una marcha contra la corrupción, y estos apresamientos de conocidas figuras no tienen otra intención que servirles de entretenimiento a los manifestantes que hoy –decepcionados de la justicia corrupta- salen a la calle a decirle basta a la corrupción.
Pero la fiebre está en el cuerpo y no en la sábana, las preguntas que quedan en el aire son: ¿Por qué no investigan las contrataciones del gobierno varelista?, ¿por qué no investigan las contrataciones del gobierno de Torrijos? ¿Por qué no investigan a los panameñistas que gobernaron con Martinelli por 26 meses?
Allí está la respuesta de la corrupción, que Kenia y sus acólitos no quieren ver. ¡Eso se llama JUSTICIA SELECTIVA!