Opinión - 29/1/15 - 12:00 AM

Corte complaciente

Un aspecto que llama la atención de la investigación que se adelantan en la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público contra exfuncionarios de la anterior administración, es como se filtran a los medios documentos de los expedientes judiciales.

Llama la atención que los medios de comunicación divulguen un proyecto de fallo de la Corte Suprema de Justicia, en el caso de un caso contra el expresidente Ricardo Martinelli, sin que haya sido debatido en el pleno, lo que constituye una grosera violación al debido proceso.

No nos llamemos a engaño, la Corte Suprema es el órgano del Estado más político que existe y sus integrantes siempre buscan quedar bien con el gobernante de turno.

No se extrañe que detrás de esto exista la intención de algunos magistrados de perpetuarse 10 años más en el cargo, por lo que con acciones como éstas, lo que buscan es ganar puntos con el actual mandatario, que quiere tener a sus servicio magistrados complacientes y genuflexos.

Por ley, existe la reserva del sumario y sólo las partes y sus abogados pueden tener acceso al expediente; esto tiene una razón de ser y es conservar la llamada “presunción de inocencia”, en la que a la persona investigada se le considera inocente hasta tanto no haya en su contra una sentencia ejecutoriada que la declare culpable.

Sin embargo vemos, ya sin asombro, como en la televisión se exhiben proyectos de fallos y resoluciones que ni siquiera están firmados.

Los magistrados de la Corte y el Ministerio Publico, permiten que salgan a la luz pública documentos procesales o ¿será que ellos mismos los suministran?

En cualquier caso, esto es causal de nulidad y una clara violación al principio de presunción de inocencia, y tendrán que responder ante instancias internacionales donde si se respetan los derechos humanos.