Opinión - 28/11/14 - 10:24 PM

Cuando no das el ejemplo

Hace tres meses, el presentador de la televisora en la 12 de Octubre comentaba diversos temas de índole político y le llega un mensaje contra mi persona.

Carlos Christian Sánchez

Hace tres meses, el presentador de la televisora en la 12 de Octubre comentaba diversos temas de índole político y le llega un mensaje contra mi persona. Dándole retuit al escrito, que evidentemente procedía de un funcionario del gobierno varelista ocultado detrás del anonimato en una cuenta “fake” (falsa), justificaba insultos y difamaba usuarios en las redes sociales. Hasta comentaba con el individuo, que dicen trabaja en un centro de desarrollo comercial en Panamá Oeste.

Cuando se le riposta al periodista altanero, este vulgarmente dice que uno es parte de un plan para desprestigiarlo y te bloquea. Sin embargo, las cuentas “fakes” que el presentador retuiteaba fueron suspendidas por el mismo servidor Twitter, por practicar acoso cibernético (“cyberbulling”). ¿Entonces?

Ahora, el “estratoférico” periodista chilla porque dice comenzaron una campaña en su contra, para desprestigiarlo. Incluso, el Colegio Nacional de Periodistas (Conape) y otros comunicadores sociales vinculados a medios afines al gobierno de turno le hicieron venia. Sin recordar que el mismo también promovía el acoso en las redes sociales.

La TV de la 12 de Octubre ha cambiado de empresa de medios de comunicación seria a un baluarte de los intereses de un grupo empresarial vinculado a un partido político tal. Algunos periodistas y presentadores de TV hacen el trabajo sucio para apoyar políticos del Partido Revolucionario Democrático (PRD), incluso haciendo cuñas radiales y promocionales en contra de candidatos impugnados del Cambio Democrático (CD).

Otro ejemplo de los famosos retuits del presentador altanero, que no da el ejemplo, pero sí se permite ofender a otros que no crean en su pensamiento, fue el mensaje “político” retransmitido en la cuenta oficial del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan). De inmediato, el periodista difunde el mensaje, el cual representa también una violación de las normas institucionales sobre el uso de los recursos estatales en temas de índole políticos. ¿Y acaso eso no es difamar desde las redes sociales, a costa de la fama o reputación ganada en el medio?

Tarde o temprano, la fama del periodista altanero se caerá, así como el medio que lo protege deberá considerar su línea editorial para dejar de atacar a adversarios políticos o contrarios a sus intereses particulares. No jueguen con la libertad de prensa, escudándose detrás de ella para difamar o realizar “cyberbulling” partidista.

Paz y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos…