Opinión - 17/10/14 - 11:11 PM

Cuando te llamas Jesús

Solía trabajar en una empresa que empacaba diferentes productos. Cada vez que una maquinaria se dañaba, había que llamar a un ingeniero experto, que la reparaba. Se

Claudio de Castro

Solía trabajar en una empresa que empacaba diferentes productos. Cada vez que una maquinaria se dañaba, había que llamar a un ingeniero experto, que la reparaba. Se llamaba Jesús.

Una vez lo llamé a su oficina y le dije: “Jesús, necesitamos que nos ayudes”.

En ese momento pensé: “Qué curioso... suelo decirle: “Ven, Jesús”. “Hola, Jesús”. “Qué bueno que llegaste, Jesús”. “Pasa adelante, Jesús”. “¿Quieres un vaso de agua, Jesús?” “Siéntate, Jesús”. Y cuando se marcha le digo: “Gracias, Jesús”.

Entonces reflexioné: "¿Qué tal si hiciera esto con Jesús Sacramentado?".

Hoy, durante la misa, recordé este episodio, miré al Santísimo y le dije a Jesús: “Qué bueno sería tratarte con tanta familiaridad”.

Es una idea que me encanta.

Al llegar a misa y entrar a una iglesia le daré un cariñoso: “Hola, Jesús”. Él se merece esto y más. La iglesia está repleta.

¿Cuántos tendrán a Jesús en sus pensamientos? ¿Le darán la alegría de un saludo?

Vale la pena, este gesto tan sencillo, que Él espera de nosotros. Una pequeña muestra de nuestro amor... Un "te quiero, Jesús".