Cuando tus padres discuten
Cuando los miembros de tu familia discuten, es difícil saber qué hacer. Puede que te sientas triste, avergonzado(a) o incluso enfadado(a) cuando ocurre. Independientemente de tus sentimientos, probablemente lo que más deseas es que dejen de discutir.
Puede ser difícil para ti escuchar a tus padres o padrastros discutir. Debes recordar que incluso las personas que se quieren también tienen desacuerdos. Y el hecho de que discutan no significa que permanecerán disgustados o que se divorciarán.
Es natural que las personas que viven juntas y comparten gran parte de su tiempo juntos(as) tengan opiniones diferentes y discutan cuando pierden el control de su temperamento. Simplemente piensa en la última vez que tu hermano o hermana tuvieron una discusión. Realmente, tú no sentiste todas las cosas que les dijiste, ¿no es cierto? Al final, probablemente hicieron las paces y se contentaron. Lo mismo ocurre con tus padres.
Si realmente te disgusta escuchar a tus padres discutir, quizás quieras hablar con ellos para contarles cómo te sientes. A veces los padres no se dan cuenta de que sus discusiones te afectan. Si les dejas saber cómo te sientes, puede que dejen de discutir e incluso te digan el motivo de sus discusiones.
Cuando tú discutes con tus padres
Es difícil de imaginar, pero tus padres fueron una vez niños. A veces puede parecerte que no te entienden, pero esto no es cierto, así que no te rindas. Recuerda que su objetivo no es complicarte las cosas. Tus padres se preocupan por ti, pero a veces es difícil que ellos entiendan tu punto de vista.
El trabajo de los padres es cuidar de sus hijos(as) y protegerlos hasta el día en que tú puedas cuidar de ti mismo (¡Y a muchos padres se les hace difícil dejar de protegerte, incluso cuando has crecido!).
Generalmente, los niños(as) que discuten con sus padres, eventualmente aprenden a llevarse bien con ellos. Esto es especialmente cierto si los niños(as) logran hablar con sus padres sobre cómo se sienten y sobre las cosas que son importantes para ellos(as).
De todas maneras, ten en mente que este proceso puede tomar tiempo y necesitar paciencia. No siempre es fácil. Hablarles a tus padres sobre tus opiniones —en lugar de tratar de expresarte a gritos— también hará que quieran escucharte con atención. Además, estarás ganando su respeto y aprenderás cómo ambas partes pueden estar de acuerdo.
