Cumbre
Hoy se inicia la VII Cumbre de Las Américas, evento que sin duda da gran lustre al nombre de Panamá y pone la atención internacional en el Istmo.
Es por ello que la lucha entre grupos antagónicos que apoyan a los Gobiernos de Cuba y Venezuela y que se ven las caras en esta cumbre puede degenerar en actos de violencia, por lo que las autoridades y estamentos de seguridad deben poner mano firme contra los revoltosos para evitar situaciones lamentables.
La cumbre es un evento que reúne a jefes de Estado, presidentes y sectores de la sociedad civil, además de ser un foro académico, tecnológico y empresarial, es por ello que es imperativo plantarle cara a quienes en nombre de ideologías extremas quieran deslucir el magno evento.
El pasado miércoles, estos grupos protagonizaron un bochornoso acto de violencia física, no lo podemos permitir, ya que Panamá es el anfitrión del cónclave y el deber del Gobierno es evitar cualquier acto que empañe este acontecimiento histórico.
Los estamentos de seguridad y el Gobierno Nacional deben actuar firme contra estos grupos que seguramente no cejarán en sus intenciones de sabotear el evento.
Las autoridades deben, al más alto nivel, hacerle un llamado de atención, respetuoso, pero firme, a las delegaciones para que a su vez les hagan un llamado a sus simpatizantes de que se abstengan de actos violentos.
Asimismo, a los cubanos de Miami y los venezolanos opositores al gobierno de Nicolás Maduro, como los castristas y chavistas, para que respeten el territorio de Panamá, ellos no tienen derecho a usar el país como escenario para deslindar sus diferencias.
Panamá debe estar por encima de esta diatriba entre extranjeros.
