Opinión - 27/9/16 - 12:00 AM

Decisiones

Por: Yadira Roquebert Periodista -

Impresionantes imágenes  de  recién nacidos de un país vecino, que eran colocados en cajas de cartón ante la falta de incubadoras,  circularon por las redes sociales, medida que de ser cierta, incumple con el  protocolo  de atención respectivo.    Quizás, son recibidos por personal médico que trabaja con las uñas ante la falta de insumos y equipos que les permita  brindar una atención  de calidad.   

Tras el  mal recuerdo de estas fotografías,  logro enterarme que  en nuestro país, tres niños de padres  panameños enfermos con VIH  lograron nacer sanos, tras realizar un  novedoso tratamiento in vitro.

Si, ¡impresionante!   Se trata  de una nueva técnica científica denominada “Lavado de semen” que da la esperanza  de tener hijos sanos a las parejas que presentan anticuerpos  del VIH. Es realizada por científicos nacionales,  asociados al Instituto IVI de Panamá  y al Instituto Conmemorativo  Gorgas, que consiste en separar los espermatozoides, limpiarlos de todo residuo viral y una vez libres de restos infecciosos  se fecundan in vitro  al óvulo que se implanta a la madre.   

Sus gestores enfatizan en que  todo depende  de la aprobación del esperma para iniciar el proceso, el cual puede durar  entre  dos a tres meses; lo que hace que la técnica sea 100% efectiva. 

Registrar noticias agradables como estas son posibles en naciones  donde  existen las condiciones para  desarrollar  estas investigaciones; donde priva  la  paz;  se busca  la equidad;  si se comenten errores propios de los  seres humanos  está la disposición de corregirlos y se  avanza para darle respuesta a la población.

La escena de los recién nacidos en cajetas me lleva a opinar que surgen al margen  de  situaciones  económicas y sociales grave que incide en la población, producto  de decisiones desacertadas  de una administración  que con su actuar provoca desabastecimiento  de productos, cierre  de empresas con su consecuente desempleo y hasta el triste éxodo de sus habitantes  que buscan oportunidades fuera de sus fronteras.

Con esta comparación de hechos, llamo a la reflexión de la población sobre lo que tienen o pueden llegar a tener si no se  actúa con prudencia, pues una mala decisión del pueblo, puede llevar al país a una situación similar a la que viven naciones vecinas.

Finalmente, felicito a los científicos panameños, que a través de la medicina, dan pasos sorprendentes en mi Panamá, el país de las oportunidades.