Derrota al Ejecutivo
La no escogencia del Contralor pone de manifiesto la primera derrota para el mandatario Junta Carlos Varela y la fragilidad de la alianza con el Partido Revolucionario Democrático (PRD).
La Asamblea Nacional tuvo que clausurar -anticipada y en violación al artículo 149 de la Carta Magna- su legislatura ordinaria, por la sencilla razón: el Ejecutivo no tenía los 31 votos necesarios para aprobar al "ungido" Federico Humbert como Contralor General.
Y es que por más que el Ejecutivo intentó rebasar las facultades legislativas e imponer a un candidato, por ahora no pudo lograr la mayoría mínima que se requiere.
Aparte de todo y al margen de la dinámica política, la opinión pública y el país entero parece ser un convidados de piedra en estas discusiones de recámaras, donde el oficialismo quiere imponer a punta de cañonazos verdes la figura de Humbert, banquero y notorio donante de la campaña electoral de Varela.
Ya se habla de “maletinazos” y de “ortopedas legislativos”, para torcer el brazo a los diputados para que se inclinen a favor o en contra de alguna decisión política.
En buenas cuentas, la escogencia del contralor está rodeada del halo de vicios y malas prácticas de la política que Varela dijo en campaña que iba a desterrar del quehacer nacional, pero que se han profundizado, quedando al descubierto la demagogia de la clase política gobernante.
Pero la derrota de Varela, es una clarinada más que se debe sumar al pésimo manejo al proceso contra Alejandro Moncada, donde se permitió que tres diputadas ordenaran el arresto y separación del integrante de la Corte Suprema de Justicia, olvidando que ese mismo precedente rige para el caso contra un Presidente de la República.
