Desgaste político
L a política es el arte de gobernar y representar al pueblo. En los países occidentales, la democracia se mantiene vigente, entre el balance de poderes del
L a política es el arte de gobernar y representar al pueblo. En los países occidentales, la democracia se mantiene vigente, entre el balance de poderes del Estado. Los gobiernos presidencialistas tienen más preponderancia en las Américas, frente a los sistemas parlamentarios en Europa, en donde los congresos administran la cosa pública.
En Panamá rige el presidencialismo. Décadas de paternalismo en la era republicana han convertido al mandatario en la figura idealizada, que debe resolver todo, sin la necesidad de recurrir a las otras instancias o poderes. Sin embargo, la Asamblea Nacional de Diputados es el organismo que representa al elector, puesto que en las curules llegan los dirigentes circuitales y comunitarios.
El pasado 4 de mayo de 2014, el panameño votó por una Asamblea Legislativa de múltiples facciones partidarias. El partido Cambio Democrático (CD) y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) recibieron la mayoría en el Parlamento, y dejaron en franca minoría al Partido Panameñista, del cual pertenece el actual mandatario, Juan Carlos Varela. Es decir, tiene desventaja en el Pleno.
Las impugnaciones a 10 diputados de CD, en medio de la coyuntura y el rejuego de poder entre gobierno y oposición, resulta sospechosa. La credibilidad de algunos magistrados del Tribunal Electoral (TE) y su evidente postura hacia el PRD y panameñismo demuestra que se busca favorecer sectores contrarios al respeto de la voluntad popular.
Cambio Democrático es víctima de la presión del PRD y el panameñismo, para evitar que se reconozcan las curules ganadas, en buena lid, en los pasados comicios generales. ¿Por qué no respetar la decisión del elector en la Asamblea, si se respetó por igual la elección de Varela como presidente?
El pueblo panameño sigue viviendo una campaña política electoral extendida. El llamado a elecciones en algunos circuitos, tras fallos polémicos del TE, solo hace hastiar al electorado, generando el desgaste de las autoridades y de la clase política. Seguir con la presión solo hace obligar al electorado a concentrarse en los debates políticos, no en la gestión del gobierno de turno. Que siga el revanchismo y el odio a los adversarios.
Al final, la justicia se hará realidad. Y la verdadera oposición, que es Cambio Democrático, se fortalecerá en el camino al 2019. Con paciencia y tolerancia se logrará cumplir la meta.
Paz y prosperidad para todos. Saludos, amigos…
