Dictadores
Cuando hace unos días el taxista habló a favor del dictador Noriega no me extrañó. Había confesado que fue militar hasta que se jubiló. Estuvo de escolta de mandatarios del régimen dictatorial y luego del democrático (¿?). Sostuvo que cuando el MAN dirigía el país no había tantos crímenes horrendos por narcotráfico. Dijo que él tenía controlado el asunto. También que ayudaba a sus amigos. Estuvo de acuerdo que debió retirarse a tiempo del poder. Habló bien y mal de civiles y militares de ambas épocas. Yo lo dejaba desahogarse. A veces hacía breves comentarios, pero no muy radicales.
No quería molestar a quien me llevaba a casa por el endemoniado tráfico del medio día (de cualquier día). Ya más tranquilo mi mente se fue por el “túnel del tiempo” a los años cincuenta del siglo pasado. Recordé a un pariente hablar bellezas del dictador italiano Mussolini, quien llevó a su país a participar en la Segunda Guerra Mundial al lado de los nazis alemanes. Indicaba que “puso orden” al relajo e inseguridad que había en la Italia de esa época. Antes de Mussolini robaban a todo el mundo. Con él “se podía dejar una maleta en una estación y nadie se la robaría”, señalaba.
También mi mente se fue por el “túnel del tiempo” a los años setenta del siglo pasado. En un viaje periodístico a Alemania capitalista encontré personas que… ¡hablaban bien de Hitler! Hasta el Gobierno gastaba miles estudiando ese “fenómeno” porque “no podía ocultarse la historia alemana”, según me dijeron funcionarios. Se decía que Hitler llevó a Alemania a ser una potencia orgullosa de su destino. Lo combatieron los intereses económicos… ¡de los judíos! Más tarde encontré en España personas que recordaban que cuando Franco dirigía el país con “mano de hierro” había orden, respeto, seguridad y “decencia”. “Nada de mujeres bañándose con los pechos desnudos”, indicaban…
Hace unos años fui a Chile donde estudié Sociología hace más de treinta años. Los jóvenes no conocían cómo era su país antes del golpe militar del general Pinochet, que causó muertes en los años de dictadura. Resaltaban que ese periodo logró que el país se modernizara y se convirtiera en uno del primer mundo… Hemos visto con la muerte de Fidel a miles que han llorado su desaparición, más que los que criticaron su dictadura. Así que haya panameños que hablen bien del MAN no debe extrañarnos. Sobre todo cuando algunos gobiernos democráticos no han sido lo mejor para Panamá. Dije al taxista exmilitar que si hubiéramos estado en dictadura, no habríamos podido conversar con libertad. (¡Él me hubiera arrestado!).
