Dignidad
En el viejo café de Santana y otros sitios parecidos, en los años setenta, existían unos personajes especiales que llevaban su extrema pobreza con mucha dignidad. Eran
En el viejo café de Santana y otros sitios parecidos, en los años setenta, existían unos personajes especiales que llevaban su extrema pobreza con mucha dignidad. Eran sujetos de edad madura, con conocimientos de la realidad política y social del país. Estaban sin empleos y para comer, se instalaban en mesas ubicadas en las esquinas. Pedían un vaso de agua y se ponían un palillo en los dientes, dando la idea que descansaban luego de comer. Todo el "show" era por gusto porque ya se conocía su situación. Amigos se reunían en su mesa y pedían comida. Entonces lo invitaban "al postre" o que los acompañara en el almuerzo. A veces se negaban con dignidad y mentían diciendo que ya habían comido. Se encontraban muy pobres, pero no habían perdido el respeto por ellos mismos.
Hace meses, en un restaurante de comida rápida, vi a un señor muy serio llegar a una mesa vacía, con restos de comida. Como si fuera la única persona en el lugar comenzó a comerse los restos de papas fritas, hamburguesas, pollo y hasta soda que estaban para botarse. Quedé frío ante este acontecimiento que no debía suceder en un Panamá lleno de riquezas materiales. Era tal la dignidad del caballero, que inspiraba respeto su miseria. Hay gente que usa la misma ropa por días porque no tiene otra. Llevan zapatos con la suela rota porque no han podido comprar unos nuevos ni reparar su único par. Ellos existen en este país más de lo que Ud. se imagina. Muchos pasan inadvertidos porque no exhiben su pobreza. Sin embargo, otros se aprovechan de su miseria y quieren vivir de la caridad de los demás. No les extrañe que hasta se disfracen para inspirar lástima.
Han hecho de eso su manera de vivir, aunque estén sanos y puedan hacer actividades honestas para ganarse el pan del día a día. Peor son aquellos que hacen ostentación de riquezas mal habidas. Consiguieron esa plata con actividades ilegales de diferentes maneras. No piense que solamente los que se dedican al narcotráfico logran ese alto nivel de vida falso. Existen en todos los niveles de la actividad económica. Duele a muchos que trabajan duro todos los días y de "a suerte" viven en Panamá, la arrogancia de ellos... Por diversas razones de influencia, piensan que nunca pagarán su bellaquería...
