Opinión - 18/3/13 - 11:36 PM

Dios está contigo

A lo largo de tu vida has enfrentado muchas situaciones difíciles, pero gracias a la misericordia de Dios todavía te mantienes de pie, peleando la buena batalla.

Aquilino Ortega Luna / Periodista

A lo largo de tu vida has enfrentado muchas situaciones difíciles, pero gracias a la misericordia de Dios todavía te mantienes de pie, peleando la buena batalla. ¡Aleluya! A pesar de que los días son duros, el Dios en el que tú crees es bueno y tiene cuidado de ti, aún cuando no escuches su voz. Dios es y seguirá siendo fiel, porque te ama.

¡No te des por vencido! Busca los brazos de Jesús en medio del tiempo de tribulación. Reposa en el regazo del Dios invencible.

La tormenta que hoy enfrentas pasará, no temas. Recuerda que lo bueno y mejor es que mientras la tempestad se calme, Jesús te lleva en sus brazos.

"Porque yo te devolveré la salud, y te sanaré de tus heridas, declara el Señor porque te han llamado desechada, diciendo: Esta es Sion, nadie se preocupa por ella. Así dice el SEÑOR: He aquí, restauraré el bienestar de las tiendas de Jacob, y tendré misericordia de sus moradas; será reedificada la ciudad sobre sus ruinas, y el palacio se asentará como estaba. (Jeremías 30: 17 y 18).

Deja que Dios te tome en sus brazos, confíale tu vida por completo a aquél que te ama por sobre todas las cosas. En sus brazos tu barca encuentra un puerto seguro.

Aunque no entiendas lo que está pasando y te sientas solo en medio de la dificultad, descansa y confía en Dios, Él siempre tiene la mejor salida para todo, para cada día oscuro, tiene una luz.

Dios tienes planes de bien para tu vida y no cesará de mostrarte todo su amor en cada prueba o circunstancias por ningún motivo. Dios está interesado en que salgas adelante como un vencedor.

Recibe la paz de Dios en este día y nunca olvides que no caminas solo. Dios quiere suplir cada una de tus necesidades y poner en tu vida paz.

“Porque ciertamente hay un futuro, y tu esperanza no será cortada”: (proverbios 23:18).

Aunque sientas que no puedes más, que todo está perdido, que las cargas son demasiado pesadas y que quieres tirar la toalla, persevera… Recuerda que por su gracia todavía estás de pie.

Dios tiene un camino de salida, una puerta de escape a tu problema. No te rindas, confía en Dios, vas a superar la prueba, lo que viene es grande y maravilloso.