Dispuestos a sacrificar su matrimonio
«Tengo trece años de casada y tengo una hija de ocho años. Hace nueve años la madre de mi esposo se fue a vivir a nuestra casa (él es hijo único). Ahí vivíamos en alquiler, y teníamos habitaciones suficientes para los cuatro.
»Hace año y medio se nos presentó la oportunidad de comprar una casa, pero sólo tiene dos habitaciones. Para poder resolverlo, mi esposo duerme en una habitación con su madre, y yo con mi hija en la otra habitación, situación que me ha molestado sobremanera y ha generado un conflicto entre mi esposo y yo.
»Le he pedido a mi esposo que se vaya con su mamá a otro lugar para bajar la tensión familiar, pero me temo que esa no sea la solución. Por favor, ¿qué puedo hacer?»
«Estimada amiga:
»Hace año y medio, usted y su esposo decidieron darle más importancia a su casa que a su matrimonio, y ahora están experimentando los resultados de tan imprudente decisión. Siempre que le damos mayor importancia a las cosas materiales que a las relaciones humanas, sufrimos las consecuencias. Es obvio que sus deseos de tener casa propia eran tan grandes que estaban dispuestos a sacrificar su matrimonio para obtenerla.
»Si a ustedes dos no les alcanza el dinero para una casa con tres habitaciones, ¿con qué va su esposo a poder sufragar los gastos de otra casa en la que viva con la madre de él? ...
»Aunque usted no lo dice, sin lugar a dudas hay problemas serios entre usted y su esposo o de lo contrario jamás hubieran decidido dormir en diferentes habitaciones. Y al parecer es difícil llevarse bien con su suegra, pues si no fuera así, ella podría compartir la habitación con su hija....
»No le conviene a nadie que su esposo y la madre de él, en lugar de usted, duerman en la misma habitación. Eso hace que él... se convierta en aliado de la madre y no de usted. Por eso la Biblia dice claramente que el hombre debe dejar a su padre y a su madre y unirse a su esposa.1 Cuando se hace caso omiso de esa importante pauta, cualquiera que sea la razón, sufre el matrimonio....
»Durante una etapa de la familia que formamos mi esposo y yo, no había suficientes habitaciones en la casa debido a que habíamos adoptado a dos hijos más. Lo que hicimos fue poner una mampara y convertimos la sala en otra habitación.... Hay muchas maneras creativas de resolver el problema sin tener que recurrir al arreglo que han hecho ustedes.
»Si los dos le piden a Dios en oración que les ayude, Él puede darles ideas de cómo cambiar los sitios en que cada uno está durmiendo y cómo mejorar sus relaciones conyugales. Cuando le damos a Dios el primer lugar en nuestra vida, Él nos ayuda a tomar decisiones sabias para evitar tales dificultades.»
