Opinión - 11/3/17 - 12:00 AM

Doble rasero

Por: -

El hecho reciente en el que se le encontró al político chiricano Osman Gómez -antiguo panameñista, hoy Molirena- una pistola calibre 25 dentro un maletín cuando abordaba un avión en el aeropuerto Enrique Malek demuestra que en Panamá la justicia está politizada y responde al poder.

Todo mundo sabe que Gómez, expanameñista y ahora miembro del partido del gallo, está “cuadrado” con el oficialismo, por lo que es parte del círculo de intocables por la ley.

En contraste con esto, podríamos referirnos al exdirector de la Policía Nacional Gustavo Pérez, que lo tienen “guardado” con una condena de 64 meses de cárcel porque le encontraron unas armas de colección en su casa, herencia de su padre, que también fue director de la fuerza pública.

No, no vamos a hablar de Pérez –la injusticia en su caso es palpable- sino de un panameño –“Juan de los palotes”, oriundo de la provincia de Darién-, sin influencias políticas ni padrinos que fue condenado recientemente a seis años por posesión de un arma de fuego, además que desde el inicio se le decretó la detención preventiva.

Mientras Pérez y este otro compatriota –cuya identidad se guarda bajo la reserva del sumario- padecen cárcel, al político chiricano alegremente le dan medida cautelar; es decir, puede irse a casa y firmar dos veces al mes.

Injusto, porque a Osman Gómez lo detuvieron en plena flagrancia, además este delito tiene pena mínima de 8 a 10 años, según el Código Penal.

Este inmoral y doble rasero judicial es lo que hace que el pueblo no crea ni un poquito en las instituciones de justicia del país, que premia algunos porque son amiguitos del poder, y castiga a otros porque son críticos y opositores al régimen imperante.

EDICIÓN IMPRESA

Portada Diario Crítica

Más Leídas