Opinión - 24/9/14 - 10:33 PM

Educación sexual

Redacción

El anteproyecto de ley sobre salud sexual y reproductiva, que actualmente reposa en la Comisión de Salud de la Asamblea de Diputados está generando polémica entre distintos sectores ciudadanos, por lo que debe ser discutido amplia y sosegadamente para evitar imposiciones y que todos los sectores se sientan representados en el documento final.

La polémica gira básicamente sobre la madurez de los menores para tomar decisiones sobre su cuerpo con implicaciones sexuales, tales como el aborto, relaciones sexuales tempranas, educación sexual explicita y la posibilidad de que los menores no emancipados puedan tomar decisiones jurídicamente válidas sobre su vida sexual.

Al margen del contenido del proyecto que es atacado y defendido con mucho apasionamiento, hay una realidad: los niños(as) deben seguir siendo niños (as), ¿Por qué so pretexto de educar sexualmente a la niñez, se deben introducir conceptos en sus cabecitas infantiles, que es probable que no comprendan.

No somos puritanos ni fundamentalistas religiosos; aceptamos que hay una realidad y una necesidad de brindar orientación sexual a los chicos, pero eso debe ir acompañada de ética y moral.

No se puede acabar con la inocencia infantil tan temprano, seamos mejores padres y madres, prediquemos con el ejemplo de nuestra propia vida para que nuestros hijos se vean reflejados positivamente en ella.

Lo mejor que puede hacer el propulsor de la iniciativa, el diputado Crispiano Adames es buscar el más amplio consenso donde todas las voces sean escuchadas con respeto y tolerancia, pero que no nos vengan a destruir la inocencia de la niñez con el pretexto de que se le está educando sexualmente.