Opinión - 28/4/15 - 12:00 AM

Él no sabe de mi amor por él

En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net:

«Tengo 28 años y me he enamorado de un hombre de 45. Mi amor por él es limpio y puro. Sé que él también me ama, pero estoy segura de que nunca se atreverá a decírmelo. Él no sabe de mi amor por él....

»Es muy respetuoso... pero es alcohólico.... ¿Qué me aconseja[n]? »

Este es el consejo que le dimos:

«Estimada amiga:

»Gracias a Dios, usted nos ha pedido consejo antes de tomar una decisión equivocada. Ese acto sencillo puede ahorrarle años de sufrimiento y de graves consecuencias... a no ser que usted decida no hacer caso a lo que le aconsejamos, se deje llevar por sus emociones y se arriesgue a ver qué resultará....

»El factor... más determinante que [tiene en su contra el hombre mayor del que nos ha contado] es el alcoholismo. ¿Cree usted que el amor que siente por él bastaría para hacer que él dejara de beber? Si lo cree, entonces ¡bienvenida al grupo de millones de mujeres que se sienten angustiadas todos los días de su vida por haber pensado lo mismo! Si usted supiera los casos de las mujeres que nos cuentan que viven con hombres que malgastan todos sus ingresos bebiendo alcohol, con el temor de que el esposo borracho vuelva a agredirlas esa noche, y muy arrepentidas por la forma en que ese vicio del esposo ha repercutido en la vida de los hijos, usted entonces reconocería lo peligrosa que sería una relación con ese hombre.

»Sea sensata y deje de considerar una relación con él. Ponga a un lado sus sentimientos, por muy puros y limpios que sean, y dese cuenta de que ese no es el hombre que le conviene. Póngale fin a toda actividad que la ponga en contacto con él. Usted seguramente cree que puede seguir siendo amiga de él, aun sin ningún vínculo emocional, pero esa es una mentira muy peligrosa para estársela creyendo. En su lugar, busque otras actividades en las que pueda llegar a conocer a hombres de su misma edad.

»El apóstol Pablo dijo: “No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno.” La palabra “desenfreno” es un término general que describe todo tipo de conducta inmoral. Este principio que enseña San Pablo supone cómo el emborracharse lleva al vicioso a hacer toda suerte de fechorías. Los alcohólicos culpan de su conducta inmoral al alcohol que los impulsó a hacer lo que hicieron; pero ¿es ese el comportamiento que desea usted en su hogar?

»No se deje llevar por sus emociones. ¡No son dignas de confianza!

»Linda y Carlos Rey.»