Opinión - 03/3/17 - 12:00 AM

Enroque

Por: José Dídimo Escobar Samaniego -

Abogado

El enroque es un movimiento especial en el juego de ajedrez que involucra la principal pieza, el rey, y una de las torres del jugador. Es el único movimiento en el ajedrez en el que un jugador mueve dos piezas a la vez. El enroque fue añadido al ajedrez europeo en el siglo XIV o XV y no se desarrolló en su forma actual hasta el siglo XVII.

Recientemente, hemos tenido conocimiento de que la administración de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha generado la creación de una comisión asesora para atender el asunto de la demanda de SACYR y el resto de empresas del consorcio GUPC, que pretenden cobrar, adicional al contrato y sobreprecios admitidos, la friolera de más de 5,000 millones de balboas a la República de Panamá, en un auténtico asalto a mano armada a nuestras arcas públicas.

Es un escándalo el asunto, toda vez que una de las figuras a la que se le extendería la acreditación para ser parte de esa comisión asesora es el exadministrador del Canal Alemán Zubieta, el mismo que siendo dueño de Constructora Urbana S.A. (CUSA), fue parte del consorcio que optó por participar de la licitación para la construcción de la ampliación que ha terminado con un retraso de casi dos años y un sobrecosto sin mayor sustento de más de cinco mil millones.

Parece que no basta con haber participado de un acto que riñe con la transparencia y la más elemental ética, sino que ahora, el mismo personaje tendrá oportunidad de dirimir un asunto que le atañe en forma directa.

El asunto es que dicha comisión asesora pretende reunirse dentro de un mes, entre el 28 y 29 de marzo, en Shanghái, China, con todos los gastos pagos por nuestras finanzas, y tiene en la agenda dos temas importantes: llevar adelante de todas maneras la construcción del puerto Corozal, y por otra parte, examinar y recomendar una hoja de ruta sobre las reclamaciones del GUPC, de modo que las decisiones del Canal, prácticamente, se han entregado en manos de los armadores y representantes de navieras, y quienes lucharon por la recuperación del Canal son los grandes ausentes.

El enroque entre Quijano y Alemán Zubieta parece ser la respuesta al conflicto de intereses que se plantea y en la misma jugada, con una comisión transnacional, que tendría atribuciones que no están claramente definidas, poco a poco el panameño ve esfumarse el ejercicio pleno del dominio sobre el patrimonio que tanto esfuerzo y sacrificio le costó. Porque lo que se intenta es que lo que deberíamos definir los panameños se nos escamotea y se otorga a fuerzas externas, que ahora recomendarán lo que el soberano debió decidir.

¡Así de sencilla es la cosa!

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