Opinión - 29/12/16 - 12:00 AM

‘Feliz Año, vecina’, y por atrás, las críticas

Por: Alex García Periodista -

Llega el 31 de diciembre y en muchos hogares reina la paz y la alegría. Muchos comparten y degustan las exquisiteces que hay en la mesa para celebrar las últimas horas del año viejo y recibir el año nuevo con mucho positivismo.

En las barriadas, ni el piojo quiere perderse de esta festividad.

Apenas el reloj marca las 12 medianoche, ni has probado la primera uva cuando llegan las visitas.

Por no ser grosero y como es fiesta de compartir y de unidad, se inician los abrazos y las buenas vibras. Luego por protocolo ofreces algo de comer y por último, beber.

Ya cuando pasan los minutos, quieres que ese vecino o vecina se esfume de tu residencia para seguir degustando ese rico pavo, jamón, pescado, tuna o pollo, que con amor lo has cocinado para recibir el año nuevo.

Pero cuando ese vecino o vecina tiene medio dedo afuera, empieza la reventadera.

¡Le viste el vestido! ¡Está gorda! ¡Ese no era su marido! ¡Qué dichosa ella de tener esa cabellera! ¡Ella se las hizo o no!, son miles de exclamaciones que ni aunque te compres 5 cajas de cerveza terminarías de enunciarlas.

Es una costumbre de mal gusto que existe no solo en Panamá, sino alrededor del mundo. Tanto hombres como mujeres tienen esa mala praxis... hablar mal de los demás a sus espaldas, luego de darle el beso, como diríamos “El beso de Judas”, en plena época para liberar lo malo y atraer lo bueno.

Siéntese a pensar. Tome unos minutos y hable consigo mismo. No sea la misma persona que critica cuando la persona le da la espalda.

Si tiene una duda, sea directo y pregunte y quítese esa “rasquiña” y deje de ser tan hipócrita con sus vecinos y verá que le irá mejor.