Fraude, momias y nepotismo
El domingo 4 de mayo de 2014, día de las elecciones generales, se dio el supuesto triunfo del presidente de turno. No era un secreto que había sospechas y denuncias de posible intento de fraude electrónico para evitar que el candidato del partido Cambio Democrático (CD) triunfara en aquella ocasión. Al igual que muchos, estaba entre los incrédulos de esa teoría. Pero los hechos recientes y el manejo pro oficialista de los magistrados del Tribunal Electoral de Panamá (TE) han revivido esa posibilidad de que cierto mandatario no ganó en buena lid.
Todo apunta a denuncias de un “hacker” colombiano, el cual reveló que desde el TE alguien estuvo involucrado en la trama para evitar que ganara José Domingo Arias. También se comenta, en los corrillos políticos, que un programador de origen hindú fue quien preparó el asunto. Una prueba fehaciente es que CD obtuvo más votos de diputados en proporción que el varelismo. Mientras, el candidato presidencial de “Los Locos” sacó menos votos.
Hay una figura polémica que ha generado estas sospechas. Y ha sido denunciado innumerables veces por su relación con el Partido Revolucionario Democrático (PRD), además del favoritismo abierto con el Partido Panameñista del presidente de turno. Pero el colmo del asunto es que ese señor diga a los medios que piensa perpetuarse en el cargo, 10 años más al frente del TE. ¡Qué descaro!
Entre los sonados casos contra esta persona están sus credenciales académicas, las cuales fueron cuestionadas por periodistas. Que no era el diploma que había obtenido en la década de los setenta, cosa que él niega. Para acabar, funcionarios del TE exigen en los partidos políticos que su gente muestren diplomas y créditos, supuestamente, para ver si están aptos para el cargo. ¿Qué moral tiene ese señor de pedir algo si él no cumple con las normas?
El otro tema polémico del magistrado del TE es su parentela nombrada en diversos puestos dentro del TE. Los medios de comunicación y la opinión pública panameña cuestionaron la actitud de este personaje, al mantener familiares en puestos públicos bajo su responsabilidad, una clara prueba de nepotismo desmedido. Algo que él niega, obvio.
Panamá tiene muchos profesionales capaces de ocupar el cargo de magistrado en TE. Dejar momias en los puestos por favoritismo político nos muestra las nuevas formas de corrupción impulsadas por el varelismo para tratar de influenciar en los comicios del 2019 y que el candidato oficialista gane como sea.
No más fraudes electrónicos, no más nepotismo ni momias. Queremos un TE democrático y transparente. No perseguidor y politiquero. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos...
