Gabinete
La reciente crisis del transporte público, que afectó a miles de usuarios, dejó al descubierto debilidades importantes en el gobierno de Juan Carlos Varela, una de las cuales es la incapacidad del Gabinete de salir a la calle a enfrentar los problemas del país.
En los albores de esta crisis, vimos a un ministro de Gobierno autoritario e impaciente, que no resiste presión y que escurre el bulto a la primera señal de alarma.
Se observó a organismos inoperantes como la Autoridad Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), cuyo director gana un lujoso salario, que fueron meros espectadores de la crisis, pero lo más decepcionante fue ver a un Gabinete presidencial ausente de su responsabilidad.
El país no necesita de ministros refrigerados, pálidos por falta de sol y roce social con los humildes, ricos en diplomas universitarios, pero ayunos de sabiduría popular, lo que se quiere son ministros dispuestos a arremangarse la camisa y que salgan a enfrentar los problema, no niños bonitos que dejan al presidente solo cuando más los necesita.
Ojo, señor Varela, si así es su Gabinete, empezando su gestión, mejor que lo vaya cambiando por gente que no vengan de universidades elitistas, pero que tengan oído y corazón para escuchar las pulsaciones del pueblo.
