Gobierno abusivo
Cuando el despecho y el resentimiento animan una actuación pública, el resultado nunca será bueno ni útil. La indagatoria de más de seis horas a que fue sometido el presidente de NEXtv, Riccardo Francolini, más que una diligencia judicial fue una forma solapada de tortura física y psicológica claramente violatoria de sus derechos humanos.
Los hermanos Varela, que se pintan como cristianos, pero que están llenos de odio, dicen una cosa y hacen otra. El domingo en su convención prometen puertas abiertas a los medios, pero 72 horas después arrestan al presidente de una televisora independiente.
Ante esta situación, organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa y la Relatoría Especial de Libertad de Expresión de la OEA, deben pronunciarse frente a los abusos de un gobierno hipócrita que dice respetar la libertad de expresión, pero aplica presiones indirectas para asfixiar a los medios críticos.
De igual modo, es triste el papel que juegan la procuradora Kenia Porcell y la fiscal Tania Sterling, que más bien parecen mandaderas del Ejecutivo y del aparato de inteligencia presidencial.
El calvario del ejecutivo televisivo, que se inició con el sorpresivo allanamiento de su residencia en las primeras horas del miércoles y su detención en la Policía Nacional, luego del prolongado interrogatorio a que fue sometido, demuestra que no se busca la verdad de los hechos, sino doblegar y aherrojar a un hombre fiel a sus principios y de una trayectoria prístina, tanto en el mundo empresarial como en la administración pública.
Pero en Panamá tenemos un Ministerio Público que hace ostensible su dependencia y subordinación al llamado Consejo de Seguridad dirigido por militares, que se ha convertido en una verdadera policía política, como en la época de “la secreta” (Policía Secreta Nacional) durante el primer gobierno de Arnulfo Arias, en 1940.
La denuncia del abogado Carlos Carrillo Gomila de que había agentes del Consejo de Seguridad en la Fiscalía, en el momento que indagaban a Francolini, demuestra que existe un interés del Órgano Ejecutivo en perseguir y amedrentar a opositores y críticos.
Los Códigos Penal y Procesal Penal son claros al señalar que la detención preventiva es la última medida a aplicar, cuando todas las otras resulten ineficaces, pues resulta que la flamante fiscal Tania Sterling leyó el código al revés, ya que fue la primera medida que se le ocurrió a su cabecita aplicar.
Isolda, Rolando López y los Varela están jugando con candela, porque el pueblo panameño es paciente, pero no tonto y no se dejará someter por el abuso.
