Opinión - 16/3/17 - 12:00 AM

Golpe militar de 1988

Por: Mayor Felipe Camargo Militar -

Hace 29 años, la nación panameña estaba inmersa en una gran crisis política, impulsada y dirigida abiertamente por una conspiración desde la Embajada de los EE.UU. en Panamá, dirigida por  John Francis Maisto, quien   sirvió como ministro consejero y encargado de negocios de 1986-1989. El dirigía el campo de operaciones con la Cruzada Civilista y sus fuerzas aliadas. 

 Repasando los hechos de la época como testigo y parte activa, considero necesario ubicar como primer punto por qué se monta una conspiración contra un gobierno aliado.

·EE.UU. necesitaba mantener el control sobre uno de los pasos más importantes del mundo. Las FFDD y su aliado, el PRD, eran un obstáculo para retomar el control del Canal de Panamá; existía un alto sentimiento nacionalista en la mente de nuestro pueblo. Se estaba trabajando en el escenario el cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter, cuyo objetivo era la reversión en 1999 de nuestro Canal.  En esa época faltaban 11 años solamente para cumplir dicha reversión.

·En Panamá no había fuerzas políticas de oposición organizadas, estaban divididas y dispersas (una de las principales tareas de John Maisto fue construir la unidad de la oposición) con suficiente liderazgo y arraigo en el pueblo  para tomar el poder político mediante elecciones.   El PRD, que sí  estaba ubicado como un partido de centro izquierda, ganaría cualquiera elección en los próximos años. 

·El modelo Noriega estaba agotado por los intereses de los EEUU.  Estaba surgiendo un nuevo modelo de dominación mundial. 

·EE.UU. no tenía aliados confiables a lo interno del país, la oligarquía criolla tenía sus propios intereses económicos, tal como sucede hoy que se repite el mismo escenario; entonces se creó la Cruzada Civilista.

La crisis es el desarrollo de un plan, cuyo origen fue en la Embajada de los EE.UU.,  se dio tomando como el modelo las estructuras filipinas que habían derrocado al  dictador Ferdinand  Marcos.   "La  política exterior del Gobierno de los EE.UU. en sus   relaciones con América Latina se basan en "tres grandes ejes:  La democracia, el desarrollo económico de la región y la seguridad".  A los   EE.UU. no les importa si los Gobiernos de América Latina son de izquierda o de derecha", sino que hayan sido elegidos democráticamente.

Hoy  Panamá es visto en los círculos de poder en Washington como un tema de carácter interno.

Históricamente estamos bajo la influencia de los EE.UU.   No formamos parte de la política  externa de los EE.UU.   Esta visión  clara la teníamos siempre  los militares por experiencia y madurez.  La clase política  y económica  que llegó  a controlar el poder posinvasión no lo entienden. Se les olvidó. 

 Hoy, 29 años después, el poder imperial gringo viene al ataque a tomar el control del Centro Financiero  Nacional. Un gran avance  en su momento del general Omar  Torrijos Herrera.  

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