Hay que estar vigilantes
Si el alza de la tarifa eléctrica ha sido un duro golpe a la economía de todos los panameños (principalmente a la de la gente más pobre), una eventual privatización o “corporatización”, del Instituto de Acueducto y Alcantarillados Nacionales (Idaan) sería la cereza en este pastel de atropellos y abusos que se vienen cometiendo contra el pueblo pobre.
Hay que estar vigilantes, de que no nos metan gato por libre, con esto de la privatización del Idaan, porque todos sufriremos las consecuencias de pagar un servicio que se va a encarecer y seguirá siendo malo.
Los grupos populares, sindicatos, centrales obreras, vecinos de las comunidades serían los primeros en salir a la calle de insistir el gobierno en esta dirección de cambiar el modelo de gestión administrativa del Idaan, cuando lo que hay que hacer es meterle la mano con inversiones y personal capacitado para que el agua llegue a todos los panameños.
Sabemos que el gobierno panameñista nombró en un cargo público al cerebro de la fallida privatización del Idaan, que en un gobierno PRD de la década de los 90, puso en manos privadas instituciones públicas que eran rentables.
La historia se repite en espiral, a pesar de que los jerarcas del régimen han negado que se busque la privatización del organismo, el titular de Economía y Finanzas habló de convertirla en una sociedad anónima. ¿Acaso las sociedades anónimas no son empresas privadas, don Dulcidio?
Así mismo, cuando vino el tanganazo de la privatización en los 90, el gobierno de la época había dicho que no habría privatización, tal como lo dice tímidamente el actual.
Que no se engañe, Varela, cualquier intento de vender el Idaan encontrará al pueblo en la calle luchando para impedir su privatización; y si insiste en esta descabellada decisión, no dude de que Panamá entero le pasará la factura de repudio antes del 2019.
