Héroes
Cuatro personas arriesgaron sus vidas para tratar de salvar a padre e hijo, que finalmente fallecieron al incendiarse un camión cisterna que transportaba combustible.
Estas personas son: Larkin Zapata (odontólogo), Diógenes Bellido (técnico en enfermería), José Díaz (transportista) y Amílcar Espinosa (director del penal de Changuinola).
Como consecuencia de este acto de valentía murieron Zapata y Bellido, que se sumaron a los otros dos que fallecieron.
Estas cuatro personas dejaron a un lado la actitud indolente de algunos ciudadanos que no tienen solidaridad y viven absortos en su propio mundo.
Recordemos al médico Kresllym Rodríguez, que murió a la altura de Loma Cová, Arraiján, rogando ayuda y ni las autoridades mostraron disposición de ayudarlo para salvarle la vida.
Estas cuatro personas que enfrentaron este siniestro merecen el reconocimiento provincial y nacional, que incluya una condecoración presidencial.
En el país se pierden valores y es injusto que solo se le dé relevancia a todos los delitos, que a este acto de salvar dos vidas.
Las personas que murieron eran jóvenes profesionales y sus respectivas organizaciones gremiales deben empezar a homenajear su proeza.
Las cuatro personas que enfrentaron a las voraces llamas demostraron que el país tiene reservas morales y esa acción servirá para cosechar una mística de valores.
