Hombres
¿Dónde están los hombres? La pregunta la hacíamos varios profesores de la Universidad ante salones llenos de mujeres y pocos varones. Hace medio siglo en Periodismo era
¿Dónde están los hombres? La pregunta la hacíamos varios profesores de la Universidad ante salones llenos de mujeres y pocos varones. Hace medio siglo en Periodismo era común encontrar salones con cincuenta estudiantes y las damas no llegaban a diez. Este fenómeno que ahora llamarían “de género” sucedía en otras carreras. ¿Qué pasó para que esto cambiara? Sociológicamente el varón ha tenido por miles de años el papel principal en el grupo familiar. Esto viene desde las cavernas. El hombre salía de cacería y la mujer se quedaba cocinando, limpiando el lugar, atendiendo los hijos y las siembras. El machismo es muy antiguo y dio lugar a que la pareja fuera desigual en derechos y apreciación social.
La mujer no estudiaba mucho. Recuerdo haber escuchado de niño que si una “mujer era muy instruida... tendría problemas para conseguir marido”. No todos los varones se sentirían cómodos con una mujer que tuviera más títulos que él... ¡y ganara más dinero! Tuvo que pasar miles de años para que el encarecimiento de la vida exigiera un “segundo sueldo” en la familia. Las luchas por la igualdad de las mujeres no solamente se refirieron a lo económico. Los tiempos han cambiado en todo el mundo. Ya la mujer no es vista solamente como un objeto sexual criadora de hijos. En Panamá demoró medio siglo este cambio y la Universidad de Panamá es muestra de ello. Ahora no es raro que en Periodismo veamos salones con más de veinte mujeres... y un varón. El chiste es que ese será “el rey del grupo”.
¿Y los hombres? La matrícula de la “U” revela que en un grupo de diez alumnos puede haber siete mujeres. Ellas logran mejores calificaciones. Esto puede verse en las graduaciones. Aunque no se ha hecho un estudio profundo, se piensa que los varones por cuestiones de trabajo abandonan los estudios. Pero... las damas que trabajan no lo hacen... ¿Será que al “voltearse la tortilla” como dirían en Garachiné, las damas se están desquitando de años de subordinación al varón? No siempre será exitoso un hogar donde la mujer tenga más títulos y sueldo que el hombre. Todavía hay rastros de machismo. Esta “liberación” femenina ha causado más separaciones de hogares fracasados. ¡La dama ya no se aguanta un mal marido! ¿Y ellas?... Son un buen “partido” para avivatos... (Ahora el varón no necesita tener auto... ¡sino una novia con carro!).
