Ignorancia
Los comentarios generados a través de las redes sociales, sobre una joven que –representando al país- no supo cantar nuestro himno patrio, dejándonos en el más grande y vergonzoso ridículo internacional, debe de llamar a una seria reflexión ciudadana.
Algunos han querido minimizar el incidente, hasta convertirlo en chiste, craso error, ya que estamos ante la primera expresión de una tragedia educativa nacional, en la que simplemente grandes sectores de la población panameña son unos analfabetos funcionales.
El analfabetismo funcional se basa en la educación formal, pero sin conocimiento real, saben leer y escribir (algunos torpemente), pero desconocen la historia de los símbolos patrios, la historia del Canal, las normas básicas de la Constitución vigente y otras normas ciudadanas elementales.
Todos somos culpables, los gobiernos, por ofrecer a la juventud una educación mediocre, los propios ciudadanos con su indiferencia y antivalores como el juegavivo, los medios de comunicación audiovisuales y escritos por difundir contenidos donde se exalta lo foráneo a costa de la nacional.
No hay nobleza en la pobreza ni en la ignorancia, consecuencia de aquella, los pueblos que como el nuestro exhiben alegremente su estulticia están listos para ser colonizados culturalmente por naciones más avanzadas.
Ojo: pero no todo está perdido, cerremos con una nota de optimismo aspirando a que como siempre ha sucedido, la nación panameña se eleve sobre la circunstancias y le metamos la mano a la educación para evitar que se repitan espectáculos tan bochornosos como el ocurrido con esa joven.
