Opinión - 15/10/14 - 01:36 AM

Improvisación

Redacción

El problema con los operadores del metrobús fue buscado, ya que el propio ministro de Gobierno, Milton Henríquez, anunció que había un acuerdo de nacionalización del transporte público, sin informar siquiera a los operadores del servicio, que quedaron como unos convidados de piedra.

Ante la natural alarma de los trabajadores de quedarse fuera de una eventual indemnización, se produjo la paralización del servicio, cuyo principal perjudicado fue el pueblo panameño.

Fue una improvisación total. En un mensaje al país, el mandatario Varela anuncia que se explora que el Estado asuma el control de la concesionaria del metrobús. Al día siguiente, el ministro de Gobierno ya lo da como un hecho y anuncia la nacionalización del transporte sin mayores explicaciones.

Si bien es cierto que con el cambio del patrono no se suspende la relación laboral, por décadas el transporte ha sido un tema sensitivo y todo gobierno debe entender que debe manejarse con pie de plomo.

Además, no era lo más prudente que un presidente fuera a resolver un tema que primero deben abordar la ATTT y el ministro del ramo. Ya se le mandó un mensaje a la comunidad: cierro calle o hago huelga y reclamo la presencia del jefe del Ejecutivo.

Varela fue expuesto innecesariamente al irrespeto propio de masas enardecidas que le tomaron la medida.

Es una vergüenza que el propio mandatario haya tenido que hacer frente personalmente a este problema, teniendo todo un gabinete, instituciones y secretarías especializadas en el tema de transporte público.