Independientes
La independencia es un concepto muy amplio, pero todo apunta a una autonomía ante los demás, así se habla de profesionales independientes, políticos independientes etc. para significar a aquellas personas que, sobre todo, no responden al gobierno de turno.
Por ello resulta curioso, por decir lo menos, que personas que se autodenominan “independientes” ahora estén aceptando designaciones gubernamentales, lo que denota que en realidad nunca fueron independientes o que vendieron su mal llamada independencia por un cheque de gobierno.
En todo caso, tales sujetos de la llamada sociedad civil, en realidad, nunca tuvieron ese carácter de independencia que siempre proclamaron, sino que toda la vida apoyaron posturas políticas desde sus gremios y asociaciones. Ahora que el candidato de sus simpatías es gobierno, estos “independientes” de boca, reciben su premio: un nombramiento en la burocracia.
No pasarán los días sin que la opinión pública asista al triste espectáculo de otros personajes cuyos servicios a la causa varelista serán reenumerados con nombramientos.
La pregunta es: ¿Qué pasó con los profesionales humildes del panameñismo?, ¿acaso no tienen derecho a ser nombrados? Muchos están desilusionados porque se prefiere a encopetados y familiares, y ahora a los independientes.
Sin embargo, la buena noticia es que los criticones de todo tendrán la oportunidad de demostrar si son capaces o son sabios de papel que cuando ocupan un cargo público nadie se los gana en demostrar que son campeones de la incapacidad.
