Infiernillo político
Bueno, bueno, la dinámica velocidad que caracterizó el gobierno llamado de la locura, contrasta con el sobrio manejo mesurado del actual régimen del presidente Varela, al punto
Ramón Jiménez Vélez
Bueno, bueno, la dinámica velocidad que caracterizó el gobierno llamado de la locura, contrasta con el sobrio manejo mesurado del actual régimen del presidente Varela, al punto que algunos han llegado a calificarlo de indeciso.
Por cierto que la vicepresidenta y canciller sale al rescate indicando que no es falta de resolución, sino simple y llanamente la intención del mandatario de hacerlo bien, meditar las acciones para no equivocarse y tener que revocar lo actuado.
De paso, la propia canciller no habría instalado importantes embajadas y cuando nos visitó el reelecto presidente colombiano, Juan Manuel Santos, no había embajador panameño en el país limítrofe.
Además, los apetecibles consulados estaban en la mira de la redefinición de la parte financiera, lo cual retardaba su concreción.
Para algunos hoy opositores, la falta de acción del gobierno y la lentitud de su gestión no pueden ser obviadas con acusaciones y anuncios de investigaciones del anterior gobierno que compartió durante 36 meses.
La duda de equivocarse no ayuda a la gobernabilidad, sobre todo de un nuevo gobierno, cuya exitosa campaña lo llevó a la rotunda victoria bajo una serie de promesas de acción, hoy dilatadas.
Incluso la demora en designar el equipo de gobierno frustró una coordinación y varios de los designados estrenaron despachos que debían comenzar a conocer.
En cuanto a la proyección de imagen, se llenaron de figuras salidas de las pantallas televisivas, sin experiencia en el manejo político, de proyección, amén de no estar estrechamente vinculadas a otros sectores de la comunicación como medios escritos y radiales.
Esto lleva a lo que en filosofía se denomina adiapome, o sea lo indefinido que no distingue ni bueno ni malo.
El estilo precavido del mandatario, para algunos, puede ser falta de determinación, absolutamente necesaria para adoptar una resolución ante cualquier situación.
Definitivamente que promesas efectivas de su campaña electoral como el control de precios (puesto en vigencia sin un adecuado análisis de posibilidades y efectos, contrario a la prudencia del mandatario) así como los 120 a los 65 (presentado por el excelente ministro del Mides, Alcibíades Vásquez) y el más difícil de 0 letrinas y 100% agua potable determinarán el éxito o no de su cuidadoso actuar.
Tal vez en cuanto al tema de los indultos, su cautela si ha sido lo correcto para no equivocarse.
El filósofo francés Rene Descartes plantea: debes dudar hasta tener la certeza.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.