Opinión - 24/9/14 - 10:33 PM

Infiernillo Político

Bueno, bueno, el derrotado candidato presidencial ex fijo ganador electoral, salió de su catacumba política en la que se refugió después del inesperado

Ramón Jiménez Velez

Bueno, bueno, el derrotado candidato presidencial ex fijo ganador electoral, salió de su catacumba política en la que se refugió después del inesperado triunfo de la otrora oposición Panameñista-Popular, para decir que proyecta movilizarse en un futuro incierto para aspirar a ser el candidato presidencial de Cambio Democrático.

Por cierto si por su ineptitud política y cuasi soberbia no logró ganar como candidato oficialista de un gobierno que se destacó por sus numerosas obras y un mandatario en la cima de la popularidad, menos opciones tendría en un partido de oposición el cual, además, tiene su líder nato que es Ricardo Martinelli.

De paso no cuenta con un favorable ambiente en las masas ni con los recursos (económicos, mediáticos, organizativos) para enfrentar a un gobierno (aunque está en franca decadencia) y un PRD (fatalmente dividido en caciquismos oportunistas).

Lo que realmente debe examinar José Domingo Arias es la razón por cual perdió una elección que todos se la daban por ganada.

Su irracional sentido ególatra lo hizo víctima de la táctica de alejarlo del cobijo gubernamental.

Mientras, el entonces vicepresidente y candidato Juan Carlos Varela, a falta de mérito propios, supo aprovechar las obras gubernamentales positivas, las cuales se atribuyó, dejando al presidente Martinelli la carga de las recriminaciones (corrupción, sobrecostos, autoritarismo), el candidato Arias, al contrario, afectado por el calificativo de marioneta (títere), buscó alejarse de la acción gubernamental, alegando, inútilmente, ser dueño de su propio destino.

Así las cosas, parecía que Varela fuera el candidato oficial y Arias el opositor. Variando constantemente de mensajes, confundió a los votantes con su propuesta y dio la impresión de detener el progreso que era la carta de triunfo del Gobierno y de la cual se aprovechó el opositor Varela.

Al final y contra lo pronosticado, el electorado decantó mayoritariamente hacia el panameñista y dejó en la estacada al candidato de Cambio Democrático.

El golpe fue durísimo y lo hundió en el ocultismo sin siquiera agradecer a sus votantes visitándolos y alentarlos para un futuro que ahora proyecta recomponer, pero sin firmeza.

El paraguayo Oberdamn Sallustro, asesinado por la guerrilla, escribió: cada uno es forjador de su propia fortuna.

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.