Opinión - 23/10/14 - 12:39 AM

Infiernillo político

B ueno, bueno, cuando Poncio Pilato, con motivo de la Pascua judía, le propuso al pueblo reunido la liberación de Jesús, cuya inocencia creía, la gente, incitada

Ramón Jiménez Vélez

B ueno, bueno, cuando Poncio Pilato, con motivo de la Pascua judía, le propuso al pueblo reunido la liberación de Jesús, cuya inocencia creía, la gente, incitada por los sumos sacerdotes, pide que liberen a Barrabás (un malhechor) con lo cual la Biblia documenta el primer juicio público y deja entredicho el proverbio: la voz del pueblo es la voz de Dios ¿o no?

Por cierto está en la historia estadounidense el acto de “linchamiento” o juicio sumario popular con pena de muerte, o el terror de la revolución francesa, la violencia asesina de la guerra civil española, o los juicios del nazismo o el famoso “paredón, paredón” cubano.

De paso y lamentablemente nuestro país empieza a practicar peligrosamente el juicio mediático, el “linchamiento” o la presunción de culpabilidad y la condena previa, sin tomar en cuenta lo determinado en nuestra Constitución en su artículo 21 sobre la presunción de inocencia y la comprobación de culpabilidad, no el acusado (y previamente condenado) probar inocencia, ¿o no?

Irresponsablemente los panameños, manipulados por el enjuiciamiento mediático, caemos en el peligroso pozo de la credulidad y pedimos, no justicia, sino ajusticiamiento, con lo cual, pese a proclamar estar en un Estado de derecho, traspasamos los límites legales y creamos una situación de comprometedor precedente ¿o sí?

En nuestro país los abogados (quienes deben ser los primeros en ajustarse a la ley) dirimen sus casos en los medios de comunicación aun antes de ir a los tribunales, y crean un ambiente propicio a sus clientes.

Esto hace que los comunicadores (quienes deben ser solo vehículos de información y no de manipulación) tomen partido y en vez de informar, inclinen la balanza.

También la insensata pugna por captar información o en loca carrera de primicias, suelten información o comentarios sin debida confirmación, y violan un principio fundamental del periodismo, ¿o sí?

Dicen que la costumbre hace la ley, pero podemos acostumbrarnos a hacer nuestra propia y voluntariosa ley.

El político y escritor latino Marco Tulio Cicerón escribió: El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda hacerse superior a las leyes.

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.