Infiernillo político
B ueno, bueno, por años las millonarias reservas de la Caja de Seguro Social han constituido el capital que diferentes gobiernos han utilizado para reflotar sus deficitarios
B ueno, bueno, por años las millonarias reservas de la Caja de Seguro Social han constituido el capital que diferentes gobiernos han utilizado para reflotar sus deficitarios presupuestos. Por cierto, lo han hecho sin buscar una adecuada fórmula para evitar la sangría financiera que hace crisis ¿o no?
De paso, esta crisis le ha permitido a los gobiernos echar mano a la amenaza del colapso de la institución no para reestructurar su constitución, sino para salir por las rápidas vías del aumento de cuotas o edad de jubilación.
El ineficaz recurso posterga la liquidez de la caja sobre todo en vejez, invalidez y muerte, que en diez años (2024) habrá esfumado las reservas y por consiguiente no se podrá pagar las jubilaciones existentes ni aprobar nuevas, por lo cual se plantea una vez más la aspirina del aumento de la edad de jubilación para extender el problema por unos cuantos años.
Sin embargo, es un hecho que el sistema de jubilaciones de la Caja de Seguro Social está basado en el peligroso sistema de pirámides en donde los no jubilados con su aporte pasan a quienes ya se han jubilado.
Esto, como toda pirámide, corre el riesgo cuando el monto de las jubilaciones pesa más que los aportes y empieza a resquebrajarse la pirámide.
En el 2005 se reforma el sistema de pensiones con las cuentas individuales, mientras el solidario funcionaría con los nacidos en los años 70 que deberán jubilarse el año en que se agotan las reservas.
Sin embargo, no han ingresado nuevos cotizantes al sistema solidario mientras aumentan las pensiones por edad, que se agotan ante el déficit entre ingresos y egresos.
El mayor problema consiste en que diferentes administraciones de la Caja de Seguro Social no han buscado otros recursos fuera de las cotizaciones para compensar el déficit y se han limitado a echar mano de las reservas.
Cuando se privatizó el IHRE sugerí que el mismo fuera adquirido por el Seguro Social para obtener por esa vía un ingreso adecuado para el requerimiento de los programas. Sin embargo, para algunos resultó mejor negocio entregárselo a la empresa privada, cuando pudo plantearse el hecho de que al pagar la luz sabías que tendrías un beneficio adicional con el retorno por vía de las prestaciones del Seguro Social.
Pero, para algunos, eso les eliminaba un buen negocio ¿o no?
El pintor español Pablo Picasso dijo: la edad solo importa cuando uno envejece.
Bueno eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.
