Infiernillo político
B ueno, bueno, el Tribunal Electoral declaró finalmente cerrado el último torneo electoral, uno de los más manipulados y vergonzosos que haya habido, en un país que los ha tenido de todos los colores, ¿o sí?
Por cierto que en el mismo se dio la eternización de un magistrado del susodicho tribunal, aclarando que su experiencia era requerida para la democracia, luego de un torneo, decididamente, que la ha puesto en entredicho, ¿o no?
De paso se dieron tal cúmulo de demandas de violaciones electorales que cambiaron drásticamente la voluntad popular con la consiguiente designación posterior de candidatos alterando la proporción partidaria principalmente en el legislativo.
Todo tuvo su punto culminante el día del reconocimiento del Triunfo Electoral del candidato presidencial del panameñismo, cuando el entonces presidente del Tribunal Electoral declaró que habían sido unas elecciones caracterizadas por el fraude y la intervención del Ejecutivo, evento electoral que parecía obviar que ellos mismos habían organizado, dirigido y ejecutado, ¿o no?
De esta forma condenaron a varios electos y en nuevos procesos de elección, en el cual se dieron denuncias de situaciones similares a las que apelaron para declarar las elecciones nulas, santificando las nuevas y, simple y llanamente, dispusieron entregar credenciales, luego de que en las primeras elecciones volvieron a triunfar los impugnados, ¿o sí?
Por supuesto que en un ambiente en el que los triunfadores iniciaron una serie de acusaciones masivas de corrupción todo quedó relegado para ocupar la atención el morbo popular por las denuncias de corrupción, ¿o no?
La necesidad del partido perdedor de defenderse de las impugnaciones lo invalidó de defender a sus candidatos, ¿o sí?
Eso le ha permitido a un gobierno, que llegó al poder sin planes ni proyecciones a ir improvisando escudado por la tormenta mediática desatada contra los perdedores buscando la credulidad de los ciudadanos.
También le ha permitido aliarse con otros perdedores y buscar las defecciones en el partido que queda en oposición.
El filósofo y canciller inglés Francis Bacon dijo: el que fácilmente cree, fácil se decepciona.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.
