Opinión - 23/4/15 - 12:00 AM

Infiernillo político

Por: Ramón Jiménez Vélez / Analista Político -

B ueno, bueno, la desaceleración por lentitud que motivó a los empresarios pedirle acción al gobierno ha sido últimamente, superada por las múltiples denuncias de nepotismo a todo lo largo y ancho del gobierno. Por cierto, nepotismo, del italiano nepote (sobrino) viene de los papas católicos que utilizaban a sus familiares para altos cargos, alegando razones de confianza y se trata hoy en día de la preferencia de un gobernante o funcionario en dar los cargos públicos a familiares, sin tomar en cuenta el mérito de otras personas.

De paso es una forma de corrupción, por constituir un abuso de poder en beneficio de los familiares.

En la era moderna, un caso clásico fue el del iraquí Sadam Hussein, quien llenó el aparato burocrático de toda su parentela, algo que aparentemente, alguien en nuestro país quiere o pretendía emular.

Se dio el caso del director del IMA, quien debió renunciar a su cargo por esa razón, entre otras cosas.

Se ha denunciado al magistrado del tribunal electoral Erasmo Pinilla, de tener emplanillados en la institución a varios familiares consanguíneos y afines.

Pero el acusado ha salido en su defensa declarando que es cierto lo de la familia, pero que no son de elevados salarios y el reglamento de la institución no lo prohíbe.

Además, alegó imperturbable que lo hizo por “amor a la familia” o sea, lo que hace por la parentela es lícito y moral ¿o no?

En el “affaire” recibió el apoyo de sus colegas, Valdés y Araúz, con el argumento de que el nepotismo no lo alcanza y que los nombramientos se hacen en acuerdo con el Pleno.

Por supuesto, habrá que examinar la ley del trueque, pues siempre dijo que los magistrados electorales distribuyen el porcentaje de cargos de cada uno, ¿o no?

El escándalo fue tan serio y la presión para destituirlo tal que dieron marcha atrás y decidieron incluir en su reglamento interno la prohibición de emplear familiares ordenando la salida de los parientes nombrados.

Luego el caso de la sobrina de un viceministro del círculo cero del presidente, a quien para estudiar cine le otorgan una beca de 140 mil en efectivo y 3 mil mensuales.

Debía explicarse si aquí urgimos de cineastas, más que médicos, portuarios, técnicos en logística, expertos cibernéticos, o enfermeras, que podrían especializarse en beneficio del país.

Incluso la engreída beneficiada ante las críticas surgidas, acusó a la gente de “ratas” y como el asunto fue peor, salió tardíamente, a buscar excusas.

El filósofo francés Michel E. Montaigue expresó: Nadie está libre de estupideces, lo grave es decirlas con énfasis.

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos, que el próximo jueves habrá más.