Opinión - 08/9/16 - 12:00 AM

Infiernillo político

Por: Ramón Jiménez Vélez Analista Político -

Bueno, bueno, los ñames siempre han sufrido el síndrome de golpe de Estado, y el nuevo ocupante de las garzas (no las de Pacora, no) definitivamente no es la excepción.

Por cierto, trata de alquilar (que no comprar) a mandos de fuerza policiaca con una legislación que les orbita unas jubilaciones faraónicas a ver si lo dejan tranquilo.

De paso, estos le devuelven el favor (aunque no si sí con mensaje subliminal) machacando a los originaros (sin excepción de mujeres y niños) que protestaban contra el barro ya no tan blanco.

Si bien se presenta ante los cortesanos demanda de ese regalazo, el peor ministro gobiernoso, el prepotente germánico, salió a defender estas jubilaciones dizque son de justicia.

Y como oso perezoso quiere cuidarse las espaldas al salir del palacio garceril, y como va duro que un ñame repita, trata de reelegir a espinilla (lo mismo que hicieron con el sí se puede Valdés) para repetir aquella mágica trasposición electorera.

Porque es de maravilla que ese resultado repetido de los votos para legislador, representante y alcalde en todo el país fuese igual, para la silla presidencial se revierten y favoreciera (en esa misma proporción) a quien iba de tercero.

Y para volver, volver, volver, allí están de nuevo los dos electoreros que lo consagraron.

Por supuesto, el asunto se completa con la toma del PRD por el traidor de Petermichaelo, el alfil de oso perezoso en las entrañas perredosas, quien afirma tener el 60% de los convencionales para entregarle el partido al ocupante de la presi.

Claro que con los golpes contra el 99 y la desalmada y un par de vendidos de CD, proyecta también tomarse ese partido y así ostentar todo el poder.

Tendría más poder que el mismísimo man en su momento.

Porque, pese a comienzan la veda de camarón, son muchos los que se están metiendo.

Esto favorece a la Zuleimita Gucci que ahora la fiscalía pide la llamen a juicio.

Y a la Cati de apellido de jeans que está más flaca que un real de hilo.

Como cantó el eximio poeta nacional: Revuelvo la mirada y a veces siento espanto.

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos, que el próximo jueves habrá más.